18 de octubre 2010 - 00:00

Malvinas: Timerman busca más aliados contra Gran Bretaña

Héctor Timerman
Héctor Timerman
El canciller Héctor Timerman aprovechará hoy el encuentro con sus pares de los otros tres países integrantes del Mercosur para enviar un mensaje a Gran Bretaña del sólido apoyo regional en la cuestión Malvinas.

Timerman
se reúne con los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim; de Paraguay, Héctor Lacognata; y Uruguay, Luis Almagro, en el marco de la XXVI sesión plenaria del Parlamento del Mercosur (Parlasur), que arranca a las 9 en Montevideo.

Objetivo

La creación del Parlasur, cuyo titular es el brasileño Aolizio Mercadante, es parte de un proceso abierto en 2002, de constitución de organismos y procedimientos que tienen como fin institucionalizar el bloque y darle permanencia y autonomía política.

El ministro busca generar un comunicado de expreso apoyo a la posición argentina sobre el rechazo a los ejercicios de lanzamiento de misiles efectuados la semana pasada por el Reino Unido en la isla Soledad del archipiélago malvinense. Ayer el secretario de Defensa británico, Liam Fox lanzó una advertencia en una entrevista del programa televisivo The Politics Show de la BBC, «Si alguno cree que la defensa de las islas Malvinas es débil, debería pensarlo nuevamente», dijo en obvia referencia a la Argentina. En otra parte del contacto por TV, el ministro de Defensa recalcó que «Gran Bretaña es por lejos mucho más poderosa que la Argentina en el plano militar» y detalló: «Las islas están defendidas por las armas más modernas, como los cazas Typhoon, también por el patrullado de submarinos».

Se sabe que luego del comienzo de la exploración offshore por empresas petroleras británicas en aguas adyacentes a las Malvinas, Londres envió a la zona un submarino nuclear de ataque, el HMS Sceptre, con el propósito de reforzar la seguridad. El Gobierno de David Cameron (Partido Conservador) nunca desmintió ni confirmó la información, actitud habitual cuando se trata de sumergibles pues la capacidad militar estratégica está dada no sólo por su armamento sino por la incertidumbre de su localización.

Para Timerman el objetivo de máxima sería que el texto del comunicado de apoyo del Mercosur incluya una condena a la actitud de Londres que calificó de «provocación inaceptable y susceptible de generar una carrera armamentista en la región que se contrapone totalmente a la política argentina de apego a la búsqueda de una solución pacífica de la controversia de conformidad con los llamamientos de la comunidad internacional».

Protesta

La embestida del Gobierno por los ejercicios misilísticos se llevó a las Naciones Unidas (ONU), por medio de una carta de protesta que presentó el embajador Jorge Argüello; a la Organización Marítima Internacional (OMI) cuyo titular, Ephtimio Mitropolous, recibió otra nota en la que se pide que el organismo «reclame del Gobierno británico las explicaciones que correspondan a los hechos denunciados»; a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) que emitió una enérgica protesta, exigió el cese de las maniobras; y también se trasladó el malestar al presidente del Comité de Descolonización de la ONU, Donatus Keith Saint Aimee, quien pasó por el país en visita oficial.

En diplomacia los objetivos se negocian a términos que sean aceptables para todos los actores firmantes, de allí que el escrito que anhela Timerman saldría sin el vocablo «condena», que podría resultar incómodo para Brasil.

Celso Amorim está algo limitado por la letra de un convenio reciente que firmó su Gobierno con Londres. Se trata del «Acuerdo entre el Gobierno de la República Federativa del Brasil y el del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre Cooperación en Materia de Defensa».

El documento de 10 artículos expresa amplios objetivos de cooperación en áreas de intercambio de personal, ejercitaciones militares, reuniones de Estado Mayor, visitas mutuas de buques, aeronaves y delegaciones militares, intercambio de instructores, seminarios comunes, proyectos de aplicación de tecnología de defensa, etc. El instrumento beneficia en la coyuntura a la defensa británica. No podría Brasil, por caso, impedir la entrada de un navío inglés a puertos locales, tal como lo hizo el Gobierno del uruguayo José Mujica.

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