Malvinas: ya comparan a Cameron con Galtieri

Edición Impresa

Amado Boudou continuó ayer avivando la escalada verbal entre la Argentina e Inglaterra por la soberanía de las islas Malvinas, al comparar al primer ministro británico, David Cameron, con el expresidente de facto argentino Leopoldo Galtieri, por utilizar a las islas Malvinas como «una salida» por «lo mal que está la política interna» del Reino Unido.

«Toda esta bravuconada de mantener alrededor de Malvinas una serie de agresiones por parte de Cameron y su equipo tiene que ver con lo mal que está la política interna» de Gran Bretaña, aseguró en declaraciones televisivas el vicepresidente, quien, desde que comenzó la escalada diplomática, se convirtió en uno de los críticos más mordaces de la diplomacia inglesa.

En este punto, Boudou realizó la polémica comparación al asegurar que los británicos «han buscado, como hizo Galtieri en su momento, una salida en ese sentido», en referencia al último presidente de facto del Gobierno militar que dispuso el desembarco argentino en las islas el 2 de abril de 1982.

Lo que pasa en Gran Bretaña

El vicepresidente precisó además que «las bravuconadas tienen que ver con cuestiones de política interna de Gran Bretaña, que van desde el gran desempleo o la cuestión separatista de Escocia. Eso está buscando tapar un Gobierno que tiene bajo nivel de acompañamiento».

Las comparaciones están a la orden del día en el Gobierno, ya que Boudou no fue el primero en establecer este tipo de analogías: el embajador argentino en Chile, Ginés González García, ya había asimilado la actitud de Cameron a la de la expremier inglesa Margaret Thatcher. En una entrevista a un matutino porteño, el exministro de Salud de Néstor Kirchner sostuvo que Cameron estaba «repitiendo» lo que había hecho Thatcher ante el conflicto con la Argentina por Malvinas.

En este contexto, el diplomático mencionó «el desempleo récord y el ajuste económico» de Inglaterra entre las causas que, a su entender, llevaron a Londres a plantear nuevamente un endurecimiento de su posición en el diferendo por la soberanía. «La consecuencia es una provocación. Las causas son varias, el desempleo récord y el ajuste económico. La reacción nacionalista de defensa de un antiguo imperio siempre tiene alguna razón de política interna. Se vio con Thatcher, en algún punto Cameron está repitiendo lo que hizo Thatcher», aseguró el embajador argentino, más medido en sus comparaciones que el vicepresidente.

Negociación

Más allá del impulso comparativo, Boudou volvió a quejarse hoy de que Cameron llamó «colonialistas» a los argentinos a mediados de enero durante una sesión en el Parlamento británico.

«Lo más grave es que aún en el mundo persiste el rostro humano del flagelo del colonialismo, no sólo en América sino en Asia y África, donde se observa lo que ha generado el colonialismo británico, con los sistemas sociales y económicos extractivos, sin generar inversión ni mano de obra», aseguró el vicepresidente argentino.

Además, defendió la estrategia diplomática argentina y aseguró que «la Argentina va a poner todas las cuestiones legales para sentarse definitivamente a recuperar en una mesa de negociación la soberanía tal cual marca la resolución de las Naciones Unidas».

El vicepresidente también consideró que «el impacto que tienen estas políticas» son «el acompañamiento muy fuerte que hemos tenido de nuestros países hermanos», en referencia a la resolución de los países que integran el Mercosur de bloquear el atraque en sus puertos de barcos con la bandera del autodenominados Gobierno británico de las islas Malvinas, decisión que apoyó además gran parte de los países centroamericanos.

A esta medida se sumó durante el fin de semana la propuesta del presidente ecuatoriano Rafael Correa de que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), integrada por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Mancomunidad de Dominica, Antigua y Barbuda, Ecuador y San Vicente y Las Granadinas analice aplicar sanciones a Gran Bretaña por negarse a entablar una mesa de diálogo con la Argentina para debatir sobre la soberanía del archipiélago, como lo indicó la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Frente a este panorama, el vicepresidente sostuvo que «esto es muy importante, sobre todo para dejar en claro aquello que se decía en algunos sectores de la oposición y desde los medios hegemónicos de que la Argentina no tenía política exterior».

Dejá tu comentario