17 de marzo 2014 - 00:40

Mantendrá el Gobierno subsidios al transporte

El transporte público quedará a salvo de la quita de subsidios que planea el Gobierno para la primera mitad del año. Lo confirmó el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, quien justificó el mantenimiento de esos desembolsos por la "política de distribución del ingreso" del Ejecutivo. En cambio, en el plano energético se prevé avanzar con esquemas progresivos de quita de subsidios en segmentos de altos consumos, en las industrias y en los hogares de mayor poder adquisitivo, explicaron a este diario.

Según Randazzo, el incremento de tarifas dispuesto a fines de 2013 mejoró la situación financiera de las empresas del sector del transporte y con esa diferencia podrán pagar los aumentos salariales de este año. Y en esa línea explicó que no hará falta quitar subsidios para compensarles la suba de costos.

En el caso de los colectiveros, el Gobierno avaló el pago de $ 1.300 mensuales por el período de enero, febrero y marzo, como método para diferir el inicio de la paritaria del sector, una fórmula que se analiza aplicar en el sector ferroviario. Randazzo le dijo ayer a radio América que ese pago para los choferes representó un 18% de aumento a cuenta de la negociación formal.

El ministro descartó una supresión inminente de los subsidios: "Para el Gobierno nacional esto tiene que ver con una política de distribución del ingreso. Al transporte (público de pasajeros) lo utilizan los que más necesitan", sostuvo. Precisó que en Capital Federal y el conurbano esos desembolsos estatales representan la mitad del valor del pasaje, por lo que estimó "muy importante" sostener el aporte.

En la misma línea, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dijo ayer que "no se pueden eliminar todos los subsidios" porque su continuidad "incrementa lo que se considera como ingresos disponibles". En cambio, sostuvo que para el caso de los subsidios de electricidad y gas "hay que ecualizar las asimetrías" de tarifas que se registran entre la Ciudad de Buenos Aires y el interior.

El Gobierno evalúa mecanismos para una segura reducción progresiva de los desembolsos en energía. Según pudo averiguar este diario, el criterio más firme por ahora es el de bajarlos para las industrias, los establecimientos de altos consumos y las casas con mayor poder adquisitivo. En cambio, se procuraría un mecanismo para mantenerlos en los sectores más desprotegidos, como los jubilados, los beneficiarios de planes sociales y los que alquilan sus viviendas.

Capitanich remarcó la necesidad de bajar los subsidios de gas y electricidad al explicar que la mitad se destina a la importación de energía. Además, el Gobierno deberá afrontar hasta mitad de año los aumentos salariales de los trabajadores de Luz y Fuerza y de las empresas de provisión de gas. Desde los gremios dieron por hecho que las subas se costearán por las subas tarifarias que derivarán de la quita de los subsidios.

En el sindicato del gas, que conduce Oscar Mangone, el pedido de aumento salarial para este año será del 35%, una línea que manejan en general los gremios que reportan a la CGT opositora, de Hugo Moyano. Sin embargo, prevén en el gremio que la suba será más cercana al 30 por ciento, es decir, un valor similar al que piden organizaciones más afines al Ejecutivo, como la Unión Obrera Metalúrgica, de Antonio Caló.

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