16 de diciembre 2009 - 00:00

Mantienen toma de un municipio

Juan Manuel Urtubey
Juan Manuel Urtubey
En el Noroeste, empleados municipales tiñen el fin de año con reclamos de matices diversos, aunque, en todos los casos, intensos. Salta y Tucumán son invadidas con conflictos sociales encarados por distintas agrupaciones y sindicatos que, entre otros puntos, coinciden en demandar mejoras salariales.

En la localidad salteña de Salvador Mazza, el gremio de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) puso en marcha un paro y tomó el edificio comunal para exigir a la Municipalidad que pague los sueldos de noviembre adeudados y, además, porque trascendió que peligran los aguinaldos.

Asimismo, la solución económica no es lo único que reclaman los obreros, sino que también pretenden que los hermanos Gabriel y Sebastián Calvo, empleados personales del intendente Carlos Villalba, sean echados. «Lo que nosotros queremos es que el Gobierno provincial (al mando de Juan Manuel Urtubey) tome el toro por las astas y les pregunte a estos dos señores (los Calvo) dónde están depositando toda la plata que ingresa cada día a la comuna por el peaje y las fumigaciones, porque esos fondos no se ven traducidos ni en obras ni en pago de sueldos», aseguró el titular de ATE en Salvador Mazza, Fermín Hoyos, en declaraciones al diario El Tribuno.

En tanto, en la provincia vecina, trabajadores de la salud autoconvocados -dependientes de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán- optaron por una medida drástica y dieron inicio ayer a una huelga de hambre. Según afirmaron, el intendente, Domingo Amaya, no cumplió con lo que les había prometido: que iba a tomar las mismas medidas que adoptara el gobernador José Alperovich para mejorar el salario de los empleados provinciales.

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