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Maradona no perdona
Hay una maldición gitana que dice: “Ojalá que caigas en la boca de Maradona”. Fue duro y sarcástico con la familia Grondona, Bilardo, Passarella y Campagnaro. Se salvaron Messi y Riquelme.
"Soy un exiliado deportivo porque en la Argentina mandan los Grondona. El fútbol argentino me abandonó, descerrajó Diego, al canal de cable Fox Sports.
"Ves al hijo de Grondona (Humberto) que comanda la Selección argentina y no sabe cómo pegarle a la pelota", ironizó Maradona, que hoy ya no se desempeña como entrenador sino como asesor de distintas empresas que promocionan espectáculos deportivos en Dubái. "Estoy haciendo mi trabajo, que tal vez no sea lo mío, pero tengo que trabajar", aclaró.
"Me contaron que a Bilardo le dicen Berisso, ahora, porque está atrás de 'La Plata'", despachó con crudeza. También se acordó de Daniel Passarella, hoy titular de River :"Cuando uno quiere ser maestro de filosofía y no pasó quinto grado, es muy difícil", cuestionó el 10. "Es imposible manejar un club y más con las urgencias que hoy tiene de ganar. Acá primero hay un problema de maldad. Es de un hombre (Passarella) que no piensa irse a pelear con Tyson cuando falta una semana para que se defina el descenso", disparó en relación con la severa discusión que el "Kaiser" sostuvo con Julio Grondona.
Otro que tampoco salió indemne fue Hugo Campagnaro, defensor del Napoli: "Tiene que usar el DNI para entrar a la casa", dijo y que no tiene nivel para actuar en la Selección argentina. Sobre Lionel Messi, dijo que "cada día que pasa, inventa una cosa nueva. Qué le vas a indicar a Messi? A mí, (César) Menotti que es el más grande de todos, jamás me dio una indicación". Por último le tiró buena onda a Riquelme: "Se tiene que divertir". Un Maradona auténtico.


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