29 de abril 2013 - 00:00

“Maravilla”, fracturado

El campeón sufrió la fractura por compresión del hueso grande del carpo de la mano izquierda; no podrá moverse por 45 días.
El campeón sufrió la fractura por compresión del hueso grande del carpo de la mano izquierda; no podrá moverse por 45 días.
El quilmeño Sergio "Maravilla" Martínez, quien retuvo anteanoche el cinturón de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante el británico Martin Murray, se sometió ayer a estudios que confirmaron la fractura en su mano izquierda, que lo mantendrá alejado durante varios meses del cuadrilátero. Ahora el púgil, de 38 años, permanecerá "algunos meses" en el país, donde será intervenido quirúrgicamente por la lesión, confirmó su promotor Sampson Lewkovicz. También contó que el boxeador le manifestó su deseo de retirarse en la Argentina y deslizó que en 2014 podría tener su último combate. "Quiere retirarse ante su gente. Él ya se aseguró la tranquilidad económica para su vejez y quiere brindarse a su público", explicó el promotor uruguayo en declaraciones a Radio del Plata.

El boxeador fue llevado por la tarde al Sanatorio Otamendi, donde los estudios por imágenes mostraron la fractura del hueso grande del carpo izquierdo. Martínez salió del hospital con una férula en su mano, que deberá tener por un mes y medio, para luego iniciar la rehabilitación. Previamente el promotor Lewkovicz señaló ante la prensa luego del combate que "Maravilla" no peleará hasta marzo del año que viene.

Pese a la fractura, Martínez pudo defender el título logrado en septiembre del año pasado ante el mexicano Julio César Chávez Jr. en Las Vegas. Tras un final cerrado, los tres jueces puntuaron un idéntico 115-112 a favor del campeón. "Me voy muy conforme. Gané el título mundial con una mano a un chico más joven, más fuerte y con un hambre brutal", declaró anteanoche el boxeador.

"Maravilla" sabe que debe aprovechar lo mucho o poco que le queda en el plano internacional y que las chances son escasas para agrandar sus arcas, claro que siempre y cuando el físico se lo permita.

Para una próxima contienda, el púgil oriundo de Quilmes deberá estar en mucho mejor forma que lo hizo ante Murray, no desde la capacidad aeróbica o boxística, sino desde lo físico, algo a lo que él mismo le teme: "Dicen que lo peor para un boxeador es una dura derrota. Pero para mí lo peor es una lesión".

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