20 de abril 2009 - 00:00

Marcha por seguridad tras crimen de camionero

Unas mil personas de congregaron el viernes a la tarde en el Obelisco para reclamar por más seguridad tras la muerte del camionero Daniel Capristo, asesinado el miércoles por un adolescente de 14 años en la localidad bonaerense de Valentín Alsina.
Unas mil personas de congregaron el viernes a la tarde en el Obelisco para reclamar por más seguridad tras la muerte del camionero Daniel Capristo, asesinado el miércoles por un adolescente de 14 años en la localidad bonaerense de Valentín Alsina.
Familiares, amigos y compañeros de trabajo de Daniel Capristo, el camionero asesinado en Valentín Alsina clamaron, el viernes, por justicia y por leyes para combatir la inseguridad, en una concentración en el Obelisco porteño ante unas mil personas.
Cerca de las 19, Facundo Capristo, uno de los hijos del camionero asesinado, fue el principal orador de la convocatoria que reclamó para que «cambien las leyes para todos» y aseguró que su familia sólo quiere «justicia y seguridad».
«Nos van a matar a todos», advirtió Facundo. Aseguró que «el que mata tiene que pagar» y lanzó así una advertencia a los funcionarios que se encargan de combatir la inseguridad: «No le mientan más a la gente, que la muerte de mi papá no sea en vano».
Facundo sostuvo que la marcha es «para que a otros no les pase lo mismo» que a su padre, ya que el asesino del camionero «puede seguir matando sin que lo metan preso». «No queremos que esto sea Colombia y que salgamos con pistolas en la cintura. Mi papá estaba en el piso y le seguía tirando», describió.
El joven sostuvo que «hoy fue un camionero, mañana será un taxista y así seguirá hasta que no quede ninguna de las personas que son trabajadoras», para luego reiterar que «hay que terminar con esto».
En otro momento de su discurso, Facundo dijo que «no quiero que le pase a otro, hay que poner un punto final a esta situación».
«Un chico que mata sabe lo que hace, queremos una Justicia penal. Que no salgan encapuchados, tenemos derecho a verlos», aseguró.
Unos cincuenta camiones y camionetas de la empresa Andreani, para la cual trabajaba Capristo, quisieron acercarse hasta el Obelisco, pero fueron detenidos por la Policía Federal a la altura de Avenida de Mayo, para no complicar el tránsito en la zona.

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