18 de marzo 2009 - 00:00

Marcha y corte, pero no para quejarse (sólo para beber)

Un miembro de la comunidad irlandesa se disfrazó de San Patricio y formó parte del desfile para conmemorar su día
Un miembro de la comunidad irlandesa se disfrazó de San Patricio y formó parte del desfile para conmemorar su día
Miles de personas se reunieron ayer en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, pero esta vez no fue la protesta lo que las convocó, sino la conmemoración del Día de San Patricio por la comunidad irlandesa.
Con el objetivo de que no se relacione a San Patricio solamente con jóvenes que concurren a los «pubs» irlandeses de la zona de Retiro a tomar cerveza, los festejos comenzaron con el primer desfile por este día organizado por la Asociación Argentino-Irlandesa. Pero este espíritu no duró mucho. Inmediatamente los bares y las calles se llenaron de gente al grito de «cerveza, cerveza».
Fiesta
«Yo vengo porque aquí hay gente reunida, fiesta, todos los que salen del trabajo al atardecer en el centro vienen y nos quedamos hasta la madrugada. Nos gusta festejar en este lugar», dijo una joven que acostumbra a participar anualmente de la convocatoria, aunque muy alejada de los conocimientos sobre los orígenes de ésta.
La caminata empezó en la intersección de Arroyo y Suipacha y finalizó en la Plaza San Martín. Fue desorganizada y anunciada por megáfono, a través del que habló, en el medio de la calle, la embajadora irlandesa en la Argentina, Philomena Murnaghan.
«Le agradecemos a Jorge Macri», dijo erróneamente Murnaghan y agregó que «hoy somos todos irlandeses».
«La marcha se hace en todos los países del mundo y entonces por qué no en la Argentina», dijo Inés Dean, miembro de la asociación y entusiasta por los resultados de la ceremonia.
Y agregó: «Esta fue una fiesta sencilla y pequeña pero esperamos que año a año haya una gran convocatoria para evocar al santo y destacar su gran labor evangelizadora», sostuvo Dean.
Encabezaba el desfile el sonido permanente de una gaita tocada por un escocés. Además, las calles por las que caminaba la gente no fueron cortadas, por lo cual el desfile se realizó entre los autos con asombradas miradas de los conductores y bocinazos, ya que nada advertía la llegada de tantas personas con atuendos verdes.
En la plaza los esperaba un escenario, micrófonos y la presentación del grupo de baile de música autóctona pero ya se empezaban a notar las ansias por moverse hacia los bares a comenzar la «verdadera» fiesta. Por eso, el Gobierno porteño cortó las calles Reconquista entre Rojas y Tres Sargentos y Marcelo T. de Alvear y Paraguay, ambas entre Leandro N. Alem y San Martín. Además, el Ministerio de Justicia y Seguridad, a través de la Dirección de Seguridad Vial colocó 12 puestos de control de alcoholemia entre las 19 de ayer y las 6 de hoy.

Dejá tu comentario