31 de julio 2012 - 00:00

Mariotto sale a discutir bingos

Gabriel Mariotto
Gabriel Mariotto
Luego de los planteos de estatización y la idea de Daniel Scioli de convocar una mesa del FpV para analizar la legislación sobre juego, Gabriel Mariotto ayer dio un paso más: convocó a un foro para discutir la «rentabilidad» de los bignos en la provincia.

La semana pasada, el vice ya había planteado sus diferencias con el gobernador tras la decisión de prorrogar las licencias de 14 salas de juego. Ahora retrucó y decidió, desde el Senado, abrir el debate sobre la actividad.

La jornada de debate está prevista para el 12 de septiembre en la ciudad balnearia de Mar del Plata y la convocatoria será «abierta a todos los sectores», tanto a los involucrados en el negocio, como a la ciudadanía en su conjunto.

Así lo confirmó Mariotto tras mantener una reunión con el presidente de Trabajadores de Casinos de Buenos Aires, Jorge Baino.

Replica, el vice, el modelo de la Ley de Medios y el que usó en estos meses con el proyecto de creación de una policía judicial, Es decir: inuagurar un debate previo al tratamiento en la Legislatura, donde ya fueron presentadas tres iniciativas parlamentarias referidas al tema en la Cámara alta -Alfredo Meckievi (PRO), María Isabel Gainza (CC-ARI), y Alejandro Dichiara (FpV-PJ)-; y dos en Diputados, uno de Mario Caputo (FpV-PJ) y otro de Walter Martello (CC).

Entre los temas principales que se abordarán se destaca la situación de las máquinas tragamonedas, principal fuente de ingresos de las salas de juego.

Es que la actividad se encuentra en manos de privados no sólo en bingos, donde existen concesiones, sino también en los 11 casinos -que pertenecen al estado provincial-, pero sólo reciben un porcentaje de las ganancias recaudadas por esa vía.

En medio de la crisis económica en la provincia y la extensión de las licencias de bingos como solución para el pago de aguinaldos, el kirchnerismo busca abrir la discusión para mejorar los márgenes de ganancias que recibe la provincia por el juego e, incluso, hubo un proyecto para «estatizar» la actividad.

El kirchnerismo, que rechazó la decisión de Scioli de extender las licencias de bingos para hacer de fondos las arcas públicas, comenzó a evaluar iniciativas para invertir la distribución de ganancias de los 46 bingos, teniendo en cuenta que actualmente por cada 100 pesos que entran en una máquina tragamonedas, 85 se destinan a premios y de los 15 restantes, el 66 por ciento es ganancia para los bingos y el 34 va a la provincia.

Según Baino sólo en los 11 casinos de Buenos Aires el negocio de las máquinas tragamonedas recauda 2 mil millones de pesos al año, de los cuales el sector privado apenas tributa un porcentaje al Estado, dado que la instalación de los artefactos se realiza en las casas de juego con la figura de «prestador de servicios».

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