4 de noviembre 2010 - 00:00

Más inflación de fin de año: carne vacuna arrastra al pollo

«Habrá que comer soja», es la explicación de los empresarios y especialistas ante la imparable suba de precios de la carne vacuna y sus sustitutos como el pollo y el cerdo. El valor del pollo aumentó un 21% en la última semana y seguirá en alza, mientras que la carne vacuna arrancó noviembre con un aumento del 7,4%. A estas alzas deberá sumarse la tradicional suba de fin de año en los tres casos. El incesante incremento en los precios de las carnes rojas llevó a los consumidores a volcarse a la compra de pollo en los últimos meses, por lo que los precios de los productos avícolas registraron una aumento del 60% desde el 1 de agosto. Algunos supermercados ofrecen el kilo de pollo a $ 10, dado que poseen acuerdos comerciales con el sector avícola (que recibe fuertes subsidios estatales para la compra de alimentos de los animales) patrocinados por la Secretaría de Comercio Interior, que preside Guillermo Moreno.

El valor de la hacienda en pie subió en octubre el 12,4% y sumó un 105% en los primeros 10 meses del año, según lo determinó el índice novillo del Mercado de Liniers el mes pasado, que se ubicó en los $ 8.077 el kilo vivo.

A pesar de que el consumo de carne per cápita bajó un 20% en 2010, sólo durante octubre los precios aumentaron más del 21% promedio en las góndolas y empujaron los cortes populares hacia arriba. La suba es por la escasez de ganado y la dificultad de los frigoríficos por conseguir cabezas con buen peso, por lo que los precios se ajustan a favor de los productores, pero impactan directamente en los bolsillos de los consumidores.

Consultado sobre las pocas alternativas para el consumidor argentino, el presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de la Carne de la República Argentina (CICCRA), Miguel Schiariti, aseguró que «habrá que comer soja», porque «la carne vacuna aumentó el mes pasado más del 14%, y en un año un 95% en el mostrador». Dijo que no se prevé un aumento de la producción de carne por lo que habrá un nuevo incremento de precio antes de fin de año, que «probablemente sea permanente» y no estacional. «El año que viene va a ser más grave. Vamos a terminar en 11 millones de cabezas (faenadas) y en 2011 ni eso», señaló Schiariti, que auguró «por lo menos 3 años de precios sostenidos». El escenario permitiría «tener un rapidísimo desarrollo que puede aumentar la producción de pollo y cerdo, para dar una respuesta» a las subas en la carne roja. Por eso para el empresario «no tiene sentido el aumento del pollo aunque haya subido un poco el maíz», alimento del ave y del cerdo.

Los engordadores a corral -sistema que fue incentivado por el Estado para ayudar a abastecer el mercado interno- tiene una participación baja en la faena. El presidente de la Cámara Argentina de Feedlots, Juan Eiras, dijo que más allá de los efectos de la sequía de 2009, que llevó a los terneros a la cría en campo para ganar kilos y «el remanente de compensaciones no pagadas hace disminuir el volumen de producción». Aseguró además que el ritmo de pago y la deuda de 8 meses «no permite que se recupere el sistema». El presidente de la Asociación Argentina de Productores Porcinos, Juan Uccelli, explicó que el precio del cerdo tiene como techo el de la carne y se mueve respecto de aquél. «El mercado está demandante, pero no hay explicación desde lo productivo, como tampoco para la suba en la carne vacuna».

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