7 de mayo 2010 - 00:45

Matemática del poder: Kirchner privilegia su banca a la Unasur

• Descartó renunciar a la diputación.
• Evalúa tomar licencia para volver al Congreso en 2011

Néstor Kirchner estrenó su banca en la madrugada de ayer y se entretuvo junto a Carlos Kunkel. El Congreso no lo motiva, pero Unasurtampoco.
Néstor Kirchner estrenó su banca en la madrugada de ayer y se entretuvo junto a Carlos Kunkel. El Congreso no lo motiva, pero Unasur tampoco.
Néstor Kirchner está más cerca de pedir licencia como secretario general de la Unasur que de renunciar a su banca de diputado nacional.

El ex presidente analizó su consagración como jefe regional durante la larga noche del miércoles pasado en su despacho del primer piso del Palacio Legislativo donde la conclusión fue que, finalmente, todo se reduce a la matemática del poder: el nuevo cargo de caudillo sudamericano dura dos años pero la banca de legislador vence recién en 2013.

Para Kirchner la Unasur «es un cementerio de ex presidentes», desprecio que obedece en parte a la influencia de Eduardo Duhalde en la creación y conducción de ese organismo. Pero más allá de su génesis, tampoco la finalidad de esta unión de Naciones está clara para Kirchner quien, en sintonía con el bolivariano Hugo Chávez, estima incapaz de transformar la realidad social -ese dice que es su proyecto- más allá de las fotos de protocolo y los pomposos discursos que adornan sus cumbres.

Por eso Kirchner descartó renunciar a la banca de diputado que le asegura supervivencia política más allá de 2011 cuando el matrimonio presidencial podría convertirse en la cabeza visible de la oposición en la Argentina. La posibilidad de la licencia por dos años sigue latente y, aunque en el oficialismo no están seguros de que la oposición avale esa medida en el recinto, existe un precedente que ya está siendo minuciosamente estudiado en Olivos. Se trata del pedido de licencia del macrista Esteban Bullrich aprobado en la sesión del 17 de marzo. Invocando una función de alta responsabilidad como es la titularidad del Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el PRO logró el aval de la UCR y el Frente para la Victoria en el cumplimiento de códigos no escritos dentro del Congreso que garantizan la aprobación de todos los pedidos de licencia.

Los memoriosos recuerdan incluso el caso del radical Juan Carlos Pugliese, quien en 1989 ejercía la presidencia de la Cámara de Diputados en medio de la hiperinflación y fue convocado por Raúl Alfonsín para hacerse cargo del Ministerio de Economía. Pugliese intentó renunciar a su banca para que asuma su suplente y no privar así a su distrito de representación política en el Parlamento. Pero el pleno de la Cámara rechazó su renuncia y le otorgó licencia. Este y otros antecedentes están siendo recopilados por el oficialismo y la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia para justificar un pedido de licencia de Kirchner.

Advertencia

Otro interrogante que influirá el futuro político del ex presidente argentino: ¿le hará caso Kirchner a Rafael Correa y se dedicará exclusivamente a la Unasur? El presidente de Ecuador le advirtió al diputado del Frente para la Victoria que su nuevo cargo, con un salario que rondará los U$ 20 mil mensuales, será full time, aunque Kirchner prefiere ejercer free-lance como líder sudamericano.

Este y otros temas fueron abordados por Kirchner en la larga noche del miércoles pasado, en su despacho del Palacio Legislativo, donde hizo tiempo desde las 21:30 hasta la 1:30 de la madrugada para votar a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo. Custodiado por el Secretario de Inteligencia, Héctor Icazuriaga, y por un selecto grupo de diputados que accedió a su despacho. La primera opción del titular del Partido Justicialista es conservar la banca que, más allá de los fueros, le dará visibilidad política hasta 2013, una base de operaciones para reorganizar el peronismo en todos sus distritos y ejercer como jefe de la oposición en caso de que Julio Cobos o Mauricio Macri sucedan el año próximo a Cristina de Kirchner. El plan B es pedir licencia, una operación que en cualquier escenario está destinada a ser exitosa. Si la oposición aprueba ese pedido en el recinto, Kirchner podrá volver a ocupar su banca una vez que deje de ser secretario de la Unasur. Y si los bloques anti kirchneristas le niegan ese beneficio, seguirá siendo diputado a la fuerza, con fueros y con su ausencia en el Congreso legitimada por la oposición. Por ahora la única licencia segura es la que deberá pedir al frente de Unasur el año próximo para dedicarse a la campaña presidencial en Argentina.

Dejá tu comentario