El directorio del Banco Central adoptó ayer un conjunto de medidas tendientes a reforzar las exigencias en cuanto a las medidas preventivas de seguridad que deben cumplir las entidades financieras. Se dispuso que los bancos deberán asegurar la privacidad de la operatoria en sus líneas de cajas de todas sus casas, instalando barreras visuales de material opaco que impida observar la realización de las transacciones en ese sector por parte de las personas que estén en espera de ser atendidos.
También se establece la exigencia de que todas las sucursales dispongan de sistemas o mecanismos administradores de la asignación de turnos al público, cuya localización deberá ser definida de manera estratégica que armonice con el objetivo de la privacidad.
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