Menem dio quórum y salvó al Gobierno, a Cobos y a M. del Pont

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Sólo una excursión por el sótano de la política parlamentaria puede explicar los verdaderos motivos de la presencia de Carlos Saúl Menem en el Senado. El riojano ocupó su banca para salvarle el pellejo de la kirchnerista Mercedes Marcó del Pont en el Banco Central más que para aportar quórum a la oposición, coparticipar el impuesto al cheque o permitir la celebración de la primera sesión ordinaria del año.

Ausente en las últimas dos convocatorias del Senado, los calculados movimientos del ex presidente en la sesión de ayer quedaron cronometrados y revelan el plan del oficialismo para blindar, gracias a la abstención de Menem, la continuidad de Marcó del Pont en el BCRA:

16.45: Menem se levanta de su banca y abandona el recinto, dejando a los bloques opositores en minoría.

16.47: Miguel Pichetto, jefe de la bancada oficialista, clausura el debate con su discurso y Julio Cobos llama a votar en medio de una densa ola de murmullos por la ausencia de Menem.

16.48: Menem ingresa al recinto y ocupa su banca. En la votación se abstiene y permite el triunfo del oficialismo en el debut del Senado.

Fueron 35 votos kirchneristas en contra de la remoción de Marcó del Pont, 34 votos opositores a favor del desplazamiento de la funcionaria y la abstención de Menem.

El quórum para la sesión se alcanzó gracias a la imprevista presencia de la peronista formoseña Adriana Bortolozzi de Bogado, quien resistió abrazada a su banca las advertencias de Pichetto: «Levantate ya mismo, le estás haciendo un daño enorme al Gobierno». Minutos después, la legisladora causó revuelo en el recinto al confesar: «Estoy sola y tengo miedo» -ver nota aparte-.

La abstención de Menem evitó un nuevo empate en el Senado y liberó a Cobos de otro traumático desempate. De todos modos, el vicepresidente ya tenía asumida su decisión de votar nuevamente «no positivo» a favor del desplazamiento de Marcó del Pont.

Respeto

«Por el alto respeto que tengo hacia la señora presidenta del Banco Central, en esta oportunidad me voy a abstener. Espero que todo salga bien y que usted, señor presidente, no tenga que volver a desempatar», fue el brevísimo discurso de Menem dirigido a Cobos. Durante la sesión, el kirchnerismo ya transmitía gestualmente su confianza en el riojano.

El presidente provisional del Senado, José Pampuro, palmeaba al ex presidente cada vez que pasaba cerca de su banca. El formoseño José Mayans no dejaba de hablarle y hasta Pichetto le rindió los honores que le niegan la UCR y el peronismo disidente: «Aquí en el recinto está presente un ex presidente, que conoce las responsabilidades de gobernar un país y tomar decisiones», en alusión al proceso de canje de deuda que impulsa Cristina de Kirchner.

El ego de Menem, su resentimiento hacia la UCR de Gerardo Morales y el ninguneo de los barones del PJ anti-K, y el cúmulo de causas judiciales, en especial la del tráfico de armas a Ecuador y Croacia, habrían terminado de justificar la presencia del riojano en el recinto para que el kirchnerismo se impusiera en la primera votación del año en el Senado.

La histriónica defensa de Marcó del Pont estuvo a cargo, una vez más, de Pichetto: «Un delincuente confeso, un violador serial, debe tener más garantías que la presidenta del Banco Central. La oposición la convocó a declarar al Congreso con apenas una hora de anticipación. Y el día que se presentó la escucharon y no le hicieron ninguna pregunta para que pudiese efectuar su descargo».

Antes, el jefe de la bancada UCR, había acusado a Marcó del Pont de haber transferido u$s 6.569 millones del BCRA a una cuenta del Tesoro nacional amparándose en el DNU 298/10 de Cristina de Kirchner sin aprobación del Congreso.

«Toda la capacitación de Marcó del Pont la habilita para presidir el Central, el problema está en su conducta. Eso es lo que estamos objetando», explicó Morales. También el cordobés Luis Juez sostuvo que le reconoce a la titular del Central «idoneidad y profesionalismo» y afirmó que «eso no está en duda», aunque consideró que «la inconducta de Marcó del Pont hizo que su idoneidad y su profesionalismo no sean tenidos en cuenta. Y traicionó el voto de confianza que debía darle este Senado votando afirmativamente su pliego».

El kirchnerista Daniel Filmus basó su defensa de Marcó del Pont en la política monetaria del Gobierno: «Lo que estamos discutiendo acá es una cuestión fundamental, porque se trata de qué papel se le quiere dar al Banco Central: un rol que apoye un modelo neoliberal o un papel activo con un modelo de desarrollo que defienda el trabajo y el crecimiento sustentable para todos los argentinos».

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