Mercados atentos a Italia y a los bonos soberanos

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TEMOR POR TRASPASO DE FONDOS DESDE LAS BOLSAS HACIA LA DEUDA - Tras el reciente ajuste en Wall Street junto con Asia y Europa, en poco ayudaron las palabras del FMI sobre lo caras que estaban las acciones.

Tras el cierre de la Asamblea anual del FMI en Indonesia y ya con el inquietante resultado de la elección estadual en Baviera (ver pág. 16) en mano, los mercados pondrán hoy la atención en primer lugar en Italia. Es que el Gobierno italiano entregará su proyecto de Presupuestos a la Comisión Europea (CE), que se pronunciará sobre éstos en las próximas semanas. En segundo término, el protagonismo lo tendrá el mercado de bonos de EE.UU., Alemania e Italia.

Con relación a Baviera, hay que destacar la derrota de los demócratas cristianos de la CSU que perdieron la mayoría absoluta por primera vez desde 1962 donde han gobernado desde el final de la II Guerra Mundial. Los Verdes fueron los grandes vencedores y quedaron en segundo lugar posicionándose como el principal candidato para formar un gobierno de coalición en la región, en cuyo parlamento entra por primera vez el partido ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD). Más allá de lo histórico del resultado, los analistas no prevén cambios importantes que afecten al mercado germano a corto plazo. Aunque dentro de dos semanas, habrá una nueva cita electoral regional en Hesse, donde tanto la CDU como sus socios de coalición, los socialdemócratas del SPD, también podrían perder votos en beneficio de los Verdes y la AfD.

El otro dato que los analistas están siguiendo son los rendimientos del mercado de deuda. Cuando la tasa del bono a 10 años de EE.UU. superó el 3% anual el consenso llamó a la cautela, pese a que el mercado se mostraba estable, porque dicho movimiento podía anticipar algún sobresalto en cualquier momento. Por ello cuando superó días atrás el 3,2% saltaron las alarmas. Algo similar se vio en Europa, principalmente, en Italia y en menor medida en España. Ahora bien, por qué los analistas están tan inquietos con este dato: debido a que si continúan cayendo los precios de los bonos y, por ende, suben sus rendimientos, se teme un traspaso de posiciones en acciones (activos de más riesgo) hacia el mercado de bonos (de menor riesgo). Los fondos y los inversores se plantean entonces el interrogante si vale la pena apostar a la Bolsa cuando los bonos ofrecen rendimientos atractivos con un riesgo más bajo. Ergo, cuanto más caigan los bonos peor para la renta variable en su conjunto.

La semana pasada la deuda italiana marcó un máximo -en rentabilidad- en el 3,71%, mientras que la estadounidense lo hizo en el 3,26%. Por su parte, el Bund (el bono germano a 10 años) mantiene, por ahora, su estatus de activo refugio, marcando un máximo de semanal de rendimiento en 0,58%.

Del análisis técnico de la deuda americana, germana e italiana surge que los precios siguen encapsulados en una tendencia bajista (suba de rentabilidad) y que no hay indicios que indiquen que el movimiento de caída de los bonos llegó a su fin. Para Europa no es un dato menor, ya que si la deuda de la locomotora europea continúa encareciéndose, por efecto contagio, lo mismo ocurrirá con el resto de sus vecinos de la UE.

Con relación a Wall Street, las recientes caídas reabrieron el debate sobre el fin de ciclo alcista. Muchos recomiendan vigilar de cerca el Nasdaq, ya que esperan que sea el mensajero de las primeras señales de agotamiento (en cinco sesiones perdió 7,5%). Por el momento, no detectan una estampida desde las acciones al mercado de bonos. Los inversores están esperando a ver futuros acontecimientos, mientras el oro empezó a reflejar los síntomas de un traspaso de fondos hacia los refugios seguros (subió 1,5%). Los más optimistas dicen que lo que pasó en febrero fue aún peor (S&P 500 cayó más de 10% en siete jornadas) y que ahora todo depende de la temporada de balances: si los inversores se convencen de que las ganancias aún son sólidas, habrá un rebote, pero si vislumbran un panorama sombrío debido a disputas comerciales, precios de importación más altos, un dólar más fuerte y otras variables, se confirmará que las acciones alcanzaron la cumbre en 2018. Las primeras caídas se centraron en las acciones y sectores más alcistas de los últimos meses (tecnología, consumo, industriales). Una rotación de unos sectores a otros es en principio una característica de las fases correctivas y de alguna forma permite confiar en una corrección más limitada y no en un mercado bajista de caídas generalizadas. Por el momento, el panorama no es muy claro. En la última corrección importante (en 2015) el argumento fue la crisis de China-emergentes-petróleo y la posibilidad de que afectara al crecimiento global. Ahora no parece haber una amenaza tan clara al escenario de crecimiento, pero es posible que en las próximas jornadas resurja esta narrativa (guerra comercial, China, tasas) a la espera de nuevas señales.

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