30 de abril 2009 - 00:00

Mercados granarios mantendrán firmeza

En el comienzo de la semana, la plaza fue sacudida por la amenaza de pandemia de gripe porcina, lo que constituye, al igual que los no tan recientes casos de gripe aviar, una mala noticia para los mercados de forrajes. Esta novedad, desconocida hasta el viernes pasado, agrega un ingrediente de análisis más al ya complicado escenario de oferta y demanda global de granos.

La industria porcina de los EE.UU. ya enfrentaba algunas dificultades para exportar, como consecuencia de la crisis financiera, que había disminuido las ventas externas de carne de cerdo en el mes de febrero último en un 13% en relación con idéntico mes del año anterior.

El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) pronostica, además, una caída anualizada en la producción de cerdos en ese país del 2,4 en el presente año. La actividad venía sufriendo también los elevados precios de los granos, que habían deteriorado su margen de utilidad.

El mercado mundial de soja sigue debatiéndose entre la fuerte demanda mundial, particularmente china, y las bajas disponibilidades con las que cuenta nuestro país para volcar a los mercados de exportación, producto de la fuerte sequía de esta temporada. La demanda para molienda incluye también al aceite de palma, ante el persistente recorte de las disponibilidades de los principales países productores. Estas circunstancias anticipan que las correcciones que el mercado pueda tener no deberían resultar ser muy profundas.

En un cable de la agencia Dow Jones se informaba que el propio ministro de comercio de China estaba sugiriendo a las compañías procesadoras que desaceleren el ritmo de importaciones de semillas oleaginosas que vienen realizando. Ya se estima que las compras de soja en el mes de abril excederán los 3,8 millones de toneladas, un punto muy próximo a las importaciones de marzo que totalizaron los 3,86 millones de toneladas. El ministerio de comercio estima que las importaciones del próximo mes de mayo alcanzarían los 3,18 millones de toneladas.

China necesitaría importar entre 1,5 a 2 millones de toneladas más para alcanzar que sus reservas se ubiquen en torno a los 6 millones de toneladas.

Es probable, entonces, que el USDA eleve su estimación acerca de las importaciones chinas en su próximo informe, que se difundirá el 12 de mayo, en un probable rango de entre 500 mil a un millón de toneladas, superando así la actual estimación de 36 millones de toneladas que hoy resulta baja. Para que pudiera cumplirse con el actual pronóstico de importaciones reveladas por el USDA en el informe de abril se requeriría que las compras declinen un 33% en el período comprendido entre junio y setiembre en relación con la actividad del año anterior, algo que a esta altura resulta bastante improbable.

También las importaciones de colza fueron elevadas en el período comprendido entre octubre y marzo, alcanzando 1,2 millón de toneladas, triplicando la actividad del año anterior en el mismo plazo.

El principal ejecutivo de Bunge Ltd., Aberto Weisser, confirmaba recientemente que las existencias globales de soja podrían registrar la cifra más baja de los últimos cinco años hacia el próximo mes de setiembre, lo que podrá contribuir a sostener los precios de las principales oleaginosas. Weisser señaló la recuperación del mercado de carnes, la acumulación de existencias por parte de China y la menor oferta argentina como los principales factores que argumentan esta teoría.

La demanda mundial de porotos de soja declinó un 6,6% en el primer trimestre de este año, mejorando la caída del 9,5% observada en el último trimestre de 2008. El ejecutivo señaló, además, que la demanda mundial de harina de soja aumentará un 1% en este año agrícola, gracias a las señales de estabilización que muestra la industria avícola. Según un informe de los procesadores de aceite de ese país, India necesitará importar un 60% más de aceites vegetales en el curso de los próximos cinco años, en la medida en que la producción local no se incremente.

Los requerimientos de importación, en ese caso, serán del orden de los 10 millones de toneladas, en comparación con los 6,3 millones de toneladas de aceites vegetales que este país importó en el ciclo agrícola concluido el 31 de octubre del año anterior. En el curso de los primeros cinco meses de esta nueva campaña 2008/2009, las importaciones crecieron un 59% y ya alcanzan los 3,6 millones de toneladas.

Además, según reportes privados, las importaciones de los meses de abril y mayo se ubicarían entre las 600 y 700 mil toneladas en cada mes y las importaciones totales para el año totalizarían un récord de 7,5 millones de toneladas.

Los analistas no alcanzan a entender el sostenido crecimiento de la demanda de este país, que sigue creciendo aún con amplios stocks de mercadería en los puertos e ignorando la mejora que registraron las cotizaciones de los aceites en el curso de los últimos tres meses.

Informe Semanal de Panagrícola

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