8 de julio 2014 - 00:00

Merkel, irritada por un nuevo caso de espionaje de la NSA

[Ningún estilo de párrafo]#REDONDAPASETM Berlín y Pekín - Mientras el Gobierno alemán se prepara para lanzar una serie de contramedidas para responder al nuevo escándalo de espionaje estadounidense, la canciller Angela Merkel dijo ayer que si se confirmara que un agente de inteligencia local espió a su propio país por cuenta de Washington, se trataría de "un asunto muy grave".

"Se trata, si esto es así, de un asunto muy grave", dijo en una conferencia de prensa desde Pekín la jefa del Gobierno alemán, quien agregó que sería para ella "una clara contradicción con lo que entiendo por una cooperación de confianza entre socios. El espionaje destruye la confianza en el mundo".

Merkel viene sobrellevando un agrio entredicho con la Casa Blanca desde que se conoció que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) había intervenido millones de comunicaciones de ciudadanos alemanos e incluso sus propias llamadas, según los revelado por el exagente Edward Snowden.

Sobre el agente de los servicios secretos alemanes (BND), de 31 años, pesa la acusación de haber vendido por 25.000 euros 218 documentos, que las fuentes califican como poco importantes, a la NSA y a la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Los documentos se refieren a las actividades de la comisión parlamentaria que investiga el espionaje estadounidense en suelo alemán.

El hecho volvió a desatar un vendaval en Alemania y el ministro de Justicia, Heiko Mass, aseguró ayer, sin eufemismos, que "hay que terminar de una vez" con el espionaje de la NSA.

Sawsan Chebli, vicevocera del Ministerio de Relaciones Exteriores, indicó que ya se transmitió a Estados Unidos la "obligación de esclarecer por completo, sin dejar ningún fleco suelto, todo lo sucedido".

El presidente alemán, el independiente Joachim Gauck, había advertido el fin de semana que si se confirman las acusaciones, Estados Unidos podríponer en juego la amistad bilateral.

Una delegación de la comisión investigadora del Parlamento alemán (Bundestag), encargada de esclarecer el escándalo de espionaje de los servicios secretos estadounidenses en suelo alemán, viajó ayer a Estados Unidos para reunirse con miembros del Congreso y del Departamento de Estado de ese país. La delegación está dirigida por el presidente del comité de investigación del Bundestag, Norbert Röttgen, de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de Merkel.

En tanto, el Ministerio del Interior alemán estudia una serie de contramedidas, entre las que estaría llevar a cabo una vigilancia de las comunicaciones de los servicios secretos estadounidenses en suelo alemán, según publicó ayer el diario Bild.

El ministro de Interior, Thomas de Maizière, trabaja actualmente para esclarecer el nuevo escándalo de espionaje estadounidense en suelo alemán. De acuerdo con el periódico más vendido de Alemania, el político cristianodemócrata presentó un "documento secreto" en el que se proponen una serie de contramedidas.

Bajo presión, el Gobierno estadounidense prometió ayer que trabajará con Alemania para "resolver de forma apropiada" las denuncias, aunque evitó confirmarlas.

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo que es consciente de que "el fin de semana fue detenido un ciudadano alemán" por filtrar "supuestamente" información del Bundestag a agentes de inteligencia estadounidenses. No obstante, afirmó que no estaba autorizado a comentar sobre el caso porque se trata de "una investigación pendiente de las fuerzas de seguridad alemanas" y además es un "supuesto asunto de inteligencia relacionado con Estados Unidos", sobre los que la Casa Blanca nunca comenta.

"Sin embargo, la relación que Estados Unidos tiene con Alemania es increíblemente importante. Tenemos una alianza muy cercana construida sobre la base del respeto, décadas de cooperación conjunta y valores compartidos", indicó Earnest. "Así que vamos a trabajar con Alemania para resolver esto de forma apropiada", aseveró.

Agencias DPA y EFE