26 de septiembre 2011 - 00:00

Merkel pretende que G-20 comparta costos

Berlín - Permitir a Grecia la cesación del pago de su deuda destruiría la confianza de los inversores en la zona euro y podría provocar un contagio como el que se experimentó después de la quiebra de Lehman Brothers en 2008, dijo ayer la canciller alemana, Angela Merkel.

«Debemos tomar medidas que podamos controlar», dijo Merkel, trazando un paralelo entre la situación griega y la de Lehman, cuya quiebra ayudó a desencadenar la crisis financiera mundial. «Lo que no podemos hacer es destruir la confianza de todos los inversores a mitad de camino y llegar a una situación donde digan que si lo hemos hecho por Grecia, también lo haremos por España, por Bélgica, o por cualquier otro país. Entonces ni una sola persona pondría su dinero en Europa nunca más», subrayó.

En una entrevista sobre la crisis de la zona euro, Merkel dijo que confía en el punto de vista del FMI al evaluar cómo manejar la crisis de Grecia. «Si el FMI está convencido de que la deuda de Grecia es sostenible, entonces apoyo esa posición», reveló. También afirmó estar «consternada» por la falta de progresos dentro del Grupo de los 20 para forjar un consenso sobre la regulación de los bancos y hacer frente al problema de las instituciones «demasiado grandes para caer».

Merkel indicó también que confía en obtener el jueves el visto bueno del Parlamento sobre la ampliación de competencias del fondo europeo de rescate, gracias a los votos de su mayoría liberal-conservadora. «Quiero mi propia mayoría, y confío en tenerla, esta semana haré campaña en ese sentido», afirmó.

En los últimos meses se elevaron varias voces disonantes en el partido conservador de la canciller, la CDU, y su socio liberal de Gobierno (FDP), lo que alimentó la especulación sobre un posible fracaso de la votación.



Agencias Reuters y AFP

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