La raíz del argumento no es nuestro sino del amigo Francisco "Pancho" de C. Caen el dólar, caen las tasas y caen las acciones. Más allá de cuestiones puntuales, la explicación a un fenómeno tan generalizado sería una y simple: "no hay un mango". ¿Pero cómo, no es que el Gobierno anterior había "inundado" el país de billetes? Para quien quiera ver las cosas de esta manera, así es; el problema es que habría un error de base -que explicaría "a contrario sensu", el éxito del fin del cepo y que la inflación y el precio de los activos financieros locales vengan cediendo terreno-. En el corto plazo, las expectativas pueden muchas veces más que la cantidad de circulante (a través de la velocidad del movimiento del dinero) y las expectativas que habría generado el gobierno con su juego represor del "billete" y las tasas es que la inflación y el costo del dinero se moverían en el corto plazo a la baja, con lo cual estaría "secando" la economía más allá de lo deseable -para los "comprados"-. Un argumento más "de mercado" es que con el 3.09% que cedió ayer al cerrar en 10955.95 puntos (cae 20.2% del 20/11/15) el Merval entró en lo que la tradición llama un "bear market" o mercado "bajista. Seguramente más de uno aducirá que el Merval no es representativo por el peso de las petroleras y/o extranjeras (el WTI se desplomo 5.67% a u$s 31.28), pero el índice M.Ar de las locales puras cede un similar 17.5%, con 5 de sus 13 integrantes en territorio "de osos" (Telecom se salvó porque -curiosamente- en el último minuto de operaciones con 5% del volumen del día, trepó 10.46% pasando del mínimo al máximo de la jornada). Lo peor entre las líderes, Siderar (-6.71%) con YPF (-5.63%) y Tenaris (-5.19%); lo mejor, el Francés (+1.21%) y el G. Galicia (+0.28%) en un día con 12 alzas, 4 papeles sin cambio y 58 bajas, para un volumen en riesgo de $ 198 millones ($37 millones en CEDEAR).
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