Asimismo, ayer se celebró la reunión de la junta directiva de la UIA donde los empresarios expresaron su rechazo a los proyectos aprobados recientemente por la Cámara de Diputados acerca de la modificación de la ley de contrato de trabajo. Según sostuvo el comité directivo en un comunicado «los cambios lejos de mejorar las condiciones laborales, promueven la desocupación y el empleo informal, comprometen la supervivencia de las pymes y continúan favoreciendo la industria del juicio, sin alentar realmente el empleo de calidad». Con estos argumentos, la UIA presentará sus objeciones al proyecto ante la Comisión de Legislación Laboral del Senado y hasta está dispuesta a solicitar que el Poder Ejecutivo vete la iniciativa. Otro de los temas más discutidos en la reunión celebrada ayer fueron los logros de la Cumbre empresarial América Latina-Unión Europea. Méndez buscó transmitir en Madrid la preocupación de que la crisis europea pueda impactar en las negociaciones entre el Mercosur y los países del Viejo Continente.
Desde la UIA se mostraron conformes -al menos públicamente- con el encuentro que mantuvieron ayer con la CGT. Principalmente, acordaron promover las condiciones que permitan fortalecer el superávit fiscal y externo. También se comprometieron a abordar a futuro la problemática del comercio exterior y la administración de la apertura comercial, a través de un seminario en forma conjunta. Con la creación de una comisión permanente -que según el comunicado de la UIA tendrá como objetivo central «la defensa de producción nacional, el poder adquisitivo de los trabajadores y el empleo calificado»-, los industriales sellaron una alianza con los hombres de Moyano.
No fue fácil alcanzar un acuerdo. Este diario pudo averiguar que hubo un enfático reclamo del sector empresarial para que la CGT ponga en caja a los reclamos salariales, que superaron por mucho los límites que había intentado fijar la central obrera a través de convenios cerrados por gremios que le responden. Tanto bancarios como metalúrgicos habían acordado aumentos escalonados de hasta un 25%; sin embargo, desde hace poco menos de un mes saltaron a la cancha gremios que no son «propia tropa» del camionero, con reivindicaciones que arrancan de un básico de $ 3.000 y aumentos de hasta un 45%. Se trata de los alimentarios, los mercantiles y los gastronómicos (ver pág. 9).
Igualmente, los resultados de la reunión de ayer comandada por Lescano y De Mendiguren no oculta dos preocupaciones:
También anunciaron que «se delinearán una serie de medidas que serán propuestas al Gobierno sobre inflación».


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