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Metales: continúa la tendencia alcista de mediano y largo plazo
Dentro de esta gran recuperación verificada a lo largo de todo 2009, el cobre ha resultado uno de los grandes ganadores acumulando una suba anual de más del 130% con respecto al cierre del año anterior. Este excelente desarrollo fue seguido muy de cerca por el zinc, con una ganancia total del 91%. Mucho más atrás se ubican el acero y el aluminio con incrementos respectivos del 40% y el 30%. Hacia el final de la grilla ubicamos al oro que registró un avance levemente superior al 25%. Esto contradice en alguna medida el protagonismo que adjudicaron a este metal la mayoría de los medios de prensa, situándolo como una de las mejores inversiones del año 2009, cuando en realidad en términos relativos la gran recuperación que vivieron los metales no ha sido absorbida de manera eficiente por este activo financiero.
Muchas veces los productos estrella del mercado, ampliamente publicitados y que adquieren la participación de grandes masas de inversores, desgastan su potencial alcista con esta excesiva promoción y registran subas menores a las que experimentan productos similares, que la mayoría de las veces pasan desapercibidos a los ojos del inversor. Uno de nuestros objetivos relacionados con el análisis técnico, es detectar estas oportunidades y aprovechar los desarbitrajes que el mercado propone.
En la presente nota tratamos de dilucidar el desarrollo futuro que tendrán los metales en general, y en base a la estrategia más probable que dispongan los productos directores, identificar los activos con mayor potencial relativo y poder así acercar una estrategia exitosa a todos nuestros lectores.
Objetivos alcistas moderados para el oro
Pese a los ajustes iniciados durante el pasado diciembre en la cotización del oro, que llevó a este metal a resignar gran parte de las ganancias obtenidas en los meses previos, el índice que agrupa la mayoría de los metales ha continuado en alza, inscribiendo un nuevo avance mensual correspondiente a enero de 2010 del 3,5%. Esto puede estar señalando que las caídas desplegadas por el oro entre los máximos históricos vistos hacia fines de noviembre en 1.226 dólares y los mínimos observados ruedas atrás en 1.044 dólares, se corresponden con una corrección completa de menor grado, dentro de la gran tendencia alcista que desarrolla el oro en el mediano y largo plazo.
Esta corrección, que señalamos como completa cumple con los requisitos básicos que requiere cualquier ajuste intermedio para ser etiquetado como tal. Por un lado, erosiona el 50% de las ganancias previas. Cuando nos referimos a ganancias previas consideramos la gran suba desplegada a partir de los pisos verificados en abril de 2009 en 864 dólares que llevó los precios rápidamente hacia los máximos históricos vistos un semestre después, en 1.226 dólares. La caída experimentada durante los meses de diciembre y enero últimos, ha recortado hacia los mínimos de 1.044 dólares exactamente el 50% de dicha suba. Adicionalmente y en estos mínimos reactivos, las cotizaciones se han ubicado bien por arriba del primer techo u onda 1 conseguido un año atrás en 1.005 dólares.
Por otro lado, la secuencia que presenta el ajuste 1.226-1.044 dólares quedó estructurada en tres impulsos de menor grado que en el gráfico identificamos como abc. Una caída inicial que llevó los precios desde los respectivos máximos históricos hacia los mínimos de 1.074 dólares. Una recuperación o rebote intermedio que regresó las cotizaciones hacia los máximos secundarios de 1.161 dólares y, finalmente, una caída que completó en los mínimos de 1.044 dólares, la corrección en tres impulsos determinada como contratendencia.
Desde estos valores mínimos que consideramos como piso verificados ruedas atrás en 1.044 dólares, las cotizaciones del metal han registrado durante las últimas semanas, reacciones alcistas de marcada intensidad que han llevado los precios hacia los actuales niveles de 1.130-1.110 dólares. Si bien dentro del corto plazo los precios se encuentran vulnerables a registrar ajustes limitados y transitorios en busca de un piso intermedio entre los máximos de 1.130 y los mínimos de 1.044 dólares, en tanto estos últimos valores que consideramos soportes extremos no resulten perjudicados, pensamos que el mercado tiene altas probabilidades de replicar dentro de este primer semestre del corriente año, la suba verificada durante 2009. Suba que debería proyectar los precios en busca de nuevos récords muy probablemente en la zona de 1.380-1.460 dólares, donde las cotizaciones recorrerán entre el 62% y el 74% del avance experimentado entre los mínimos vistos hacia finales de 2008 y los máximos conseguidos en noviembre de 2009.
Teniendo a los metales en su conjunto determinados por la continuación de la suba mayor, y el caso particular del producto considerado como director o sea el oro, también en tendencia alcista, resta buscar el activo financiero que mejor desempeño puede adquirir durante el corriente año 2010.
Interesante potencial alcista para el cobre
El potencial alcista que prevemos para el oro se corresponde con el obtenido el año anterior, ya que los objetivos máximos que propone el análisis técnico en 1.380-1.460 dólares se ubican entre el 22% y el 30% de ganancia total. El cobre, quien fuera el gran ganador de la suba experimentada por los metales a lo largo de 2009, presenta amplias probabilidades de replicar dicha actitud, más teniendo en cuenta que los máximos históricos alcanzados por este metal, distan de los cercanos máximos históricos que condicionan el precio actual del oro, ubicándose para el caso del cobre en los niveles de 427 dólares, lo que representa un 27% por arriba de los valores actuales.
Desde los importantes pisos conseguidos hacia finales de diciembre en 124 dólares, que dieron paso a un avance anual del 130%, el desarrollo alcista de dicho metal ha quedado estructurado en una secuencia constructiva incompleta, a la cual le resta un último pero significativo impulso hacia los objetivos máximos finales que ubicamos levemente por arriba de 500 dólares. La proporcionalidad en la que han incurrido las cotizaciones durante los avances previos, permite prever que la onda 5 de este mercado en suba, se extenderá mínimamente el 100% de los recorridos experimentados en las subas anteriores.
La primera reacción alcista que proyectó los precios desde los mínimos alcanzados a finales de 2008 hacia los primeros máximos o techo en onda 1 que situamos en 244 dólares en junio de 2009, fue replicada luego de manera casi exacta por la onda 3, que registró un avance total de 127 dólares contra el avance inicial de 120 dólares. Luego de la corrección verificada hacia a finales de 2009-de 2010, creemos que el potencial alcista mínimo para el cobre estará en torno a los 120-130 dólares para los próximos meses, el cual llevaría la cotización del mismo hacia los niveles de 410-420 dólares. Sin embargo, y teniendo en cuenta que la onda 3 ha superado el tamaño de la onda 1, podemos considerar para la onda 5 un recorrido extendido del 62%-74% del tamaño de las ondas 1 y 3, que proyectaría los precios hacia los objetivos máximos de suba que ubicamos en torno de 510-520 dólares.
Frente a los objetivos máximos que consideramos como probables para el oro que rondan entre un 22% y el 30%, los pronósticos que arrojan las futuras cotizaciones del cobre ubican al mismo muy por arriba de los guarismos del primero, fluctuando entre el 25% de mínima y un 55% de suba máxima para este último metal. Es por ello que si bien nos mantenemos moderadamente optimistas para la evolución del precio del oro de aquí a los próximos meses, resaltamos el interesante potencial alcista que presentan las actuales cotizaciones del cobre.


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