El Rastro:Son «huellas» que no llevan a buen puerto, por el momento. Y arrastra «acumulados» de fuerte suma adversa. Un mejor marco tarifario suena a imprescindible.
1er. Trimestre al 31/03/09
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Objeto social: «Distribución de gas natural».
El mundo está viendo cámo sale del atolladero. Nuestra economía -sin índices fiables- navega también en aguas turbias.
Las empresas, en medio de la mar, viven la cruel incertidumbre.
Entre los rubros de actividad, los que integran «servicios públicos» están sobre la cornisa desde el congelamiento de 2001. Y al focalizar sobre Metrogas la cuestión luce -al menos para nosotros- como de perfil delicado. Hay cartas que ya ha jugado un tiempo antes, como la «reestructuración de pasivos», que mostró una baja desde los $ 2.004 millones de deudas en 2006, a los $ 1.106 millones en 2007. Lo que le dio una buena bocanada de oxígeno, aunque con la premisa de que el porvenir fuera mejor que el pasado. Ahora, la vemos con una cuenta que va creciendo nuevamente en compromisos, llegando a marzo pasado a los $ 1.200 millones por total. Al mismo tiempo, sobrevino un tiempo de dólar movedizo, lo que atosiga su «zona baja» por tipo de cambio aplicado y resulta una piedra que aplasta, con sus $ 74 millones negativos, a los apenas $ 18 millones de utilidad «operativa».
Cuando hay trazos tan gruesos que resaltan, no vale mucho buscar pormenores. Sólo agregar que la línea final, en el primer trimestre, casi llegó a $ 40 millones en contra. Atenuante por lo estacional, en lo que hace a ingresos por el gas distribuido, que deberá incrementar su ritmo en la medida que lleguen los fríos. Pero, sin un margen con rezonable rentabilidad y con lo financiero horadando cifras, lo inmediato es promesa de más daño.
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