Inesperado, cuando la lluvia crítica caía sobre él, Martín Insaurralde se apareció ayer en Casa Rosada invitado por Florencio Randazzo, con la excusa de hablar del transporte bonaerense. Aunque eso no apaga la furia K contra el lomense, la foto tiene derivaciones: MI aparece muy cerca de Daniel Scioli, a quien Randazzo quiere desplazar en la interna del peronismo K. Al ministro, a su vez, le sirve para espantar los rumores insistentes de que al final bajará a jugar a la provincia. "Esa puede ser una fórmula", decían anoche cerca de Insaurralde dando a entender que Randazzo será presidencial y el lomense gobernador.
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