21 de enero 2016 - 00:00

Michetti armó una cumbre de 30 minutos

Emilio Monzó, Rogelio Frigerio, Gabriela Michetti, Federico Pinedo y Nicolás Massot analizaron ayer el escenario legislativo en medio del receso. No hubo ninguna determinación: esperarán a que regrese Mauricio Macri.
Emilio Monzó, Rogelio Frigerio, Gabriela Michetti, Federico Pinedo y Nicolás Massot analizaron ayer el escenario legislativo en medio del receso. No hubo ninguna determinación: esperarán a que regrese Mauricio Macri.
Sin despacho en Casa Rosada, todavía en proceso de refacción, Gabriela Michetti debutó ayer como presidente de la Nación interina y recibió en el Senado a varios principales dirigentes parlamentarios de Cambiemos y al ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

La reunión duró poco y nada: conversaron 30 minutos con el objetivo de comenzar a definir la estrategia parlamentaria de ese espacio de modo de lograr consenso en el Congreso. Pero no era el mejor momento: en la Cámara alta se desató la ira de gobernadores del PJ por el envío de 14.500 millones de pesos a la Capital Federal para financiar el traspaso de la Policía Federal a la órbita porteña.

Del encuentro participaron también el presidente provisional de la Cámara alta, Federico Pinedo; el titular de la Cámara baja, Emilio Monzó; y el jefe del bloque de Cambiemos en Diputados, Nicolás Massot.

La presencia de Frigerio en los encuentros tiene que ver con el hilado de relaciones entre los gobernadores del peronismo y los diputados y senadores que les responden en el Parlamento.

Fuentes de la presidencia de la Cámara indicaron que el encuentro apenas sirvió para establecer una agenda de reuniones.

Además, también se decidió hacer participar en el próximo encuentro al presidente del bloque de Cambiemos en el Senado, el radical Ángel Rozas, actualmente de vacaciones. En la Cámara baja, el PRO logra la mayoría gracias a un acuerdo que lleva adelante con el radicalismo y el peronista Frente Renovador. Pero en el Senado, el macrismo sólo posee cuatro bancas que sumadas al radicalismo y a otros partidos afines de la oposición, incluyendo al peronismo disidente, no alcanzan para desplazar al Frente para la Victoria de la mayoría absoluta. Es por eso que la relación entre el Poder Ejecutivo nacional y los gobernadores justicialistas es clave para lograr la aprobación de los proyectos de ley que envíe Mauricio Macri al Parlamento cuando en marzo arranque el período de sesiones ordinarias.

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