Gabriela Michetti y Jorge Triaca (h) en campaña por una banca en Diputados, ayer recorriendo el Parque Rivadavia en el porteño barrio de Caballito.
La idea cobró fuerza no bien Gabriela Michetti se sintió obligada a renunciar a la vicejefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para postularse como diputada nacional. Luego se decidió el lugar, y si bien en las últimas semanas la campaña de la candidata no permite distraerse en esas cuestiones, lo cierto es que Michetti regresará a la gestión después del 28 de junio.
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El anticipo de los comicios hará que, como el resto de los candidatos que resulten agraciados con una banca -en el Congreso en su caso- deba esperar seis meses hasta asumir el cargo tras el resultado del 28 de junio. Por eso Mauricio Macri ya pensó en regresar a Michetti al staff de su Gobierno y la nombrará una vez que pase el impacto del escrutinio. Podría ser como secretaria de Estado, aunque lo que busca el jefe de Gobierno es que la ex funcionaria se ocupe de un tema que ya tenía dentro de su área de la vicejefatura, como el de los preparativos para la gran fiesta del Bicentenario de la Revolución de Mayo, que se celebrará el año próximo.
Impulso
Por ahora, coordina esa tarea el periodista Carlos Ares, entregándose a una materia a la cual la administración macrista quiere darle mayor impulso por la trascendencia que espera cobren esos actos y celebraciones que comenzarán no en mayo, sino ya con el ingreso a 2010.
Todas las dependencias que tenía a cargo Michetti siendo vicejefa de Gobierno fueron transferidas a la secretaría general que conduce un aliado de la candidata, Marcos Peña, quien también participa de la organización de la campaña electoral de Michetti. Incluso el programa Puertas del Bicentenario, que se creó durante la gestión de Jorge Telerman, depende actualmente de Peña, una trasferencia que también fue pensada con la idea de un regreso del ex vice a la función pública, al menos temporario. Teniendo en cuenta que la idea de la renuncia se urdió en horas tras la polémica que desataron las candidaturas testimoniales, no hubo tiempo en el Gobierno de la Ciudad a un replanteo del organigrama. Por eso el pase a otro funcionario se realizó después de la renuncia y cuando comenzaban a observarse cuestiones de firmas y organización en las áreas que Michetti tenía bajo su órbita. El nombramiento le serviría tanto a Macri como a la candidata, quien tendría de ese modo la posibilidad de concretar algunos proyectos que tenía diagramados y mostrar logros propios. Más aún si el resultado que obtuviera en las próximas urnas lograra imponer dentro de PRO que se habría conquistado la postulación al sillón de Macri, si éste emprendiera en 2011 la carrera por la presidencia de la Nación.
Promesa
En cambio, Michetti no estaría dispuesta a estar ausente de la escena porteña durante medio año por no tener cargo y reaparecer recién en diciembre asumiendo una banca en Diputados. Por eso, la ex vice no tenía prevista su renuncia, todo lo contrario, quería mantener el puesto hasta fin de año, cuando la obligara a dejarlo la asunción del nuevo cargo electivo. Aquella decisión forzada inmediatamente intentó ser compensada dentro del Gobierno porteño, donde se le prometió a la renunciante que volvería a ocuparse de algunas cuestiones que mantenía en ese momento siendo vice. «No importa el cargo, sino que se ocupe del Bicentenario, que es un programa que lo requiere y sería muy valioso su aporte», aseguró a este diario uno de los integrantes de las mesas de decisiones en la gestión de la Ciudad de Buenos Aires, para referirse a que aún no se sabe qué rango permitirá el organigrama, ya que, existiendo una Ley de Ministerios, cualquier modificación debería pasar por la Legislatura local.
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