Ahora, Gabriela Michetti estudia pedir licencia al cargo de vicejefa porteña, para hacer campaña sin enfrentarse a mayores críticas de la oposición.
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Los más allegados a la mesa donde Mauricio Macri define su estrategia electoral, aseguraban ayer que la candidatura de Michetti a diputada nacional «sigue en danza» y atribuían a una mala calidad de locución de un aliado de la vicejefa -Marcos Peña- el recrudecimiento de las dudas en torno a esa postulación. La idea de que Michetti dijera definitivamente que no competirá por una banca, surgió a partir de la embestida contra Daniel Scioli eventual candidato a legislador en la provincia de Buenos Aires. La comparación del caso, inevitable, mortificó al michettismo, pero los argumentos para convencer a la vice acerca de las diferencias también animaron la candidatura. Lo cierto es que, a partir de hoy, y durante toda la semana, que el macrismo contará con nuevas encuestas para conocer si en algo ha afectado la intención de voto de la vice, que se propaguen los argumentos de que, como Scioli, fue electa para cumplir una función ejecutiva y que no debería dejarla por una postulación a un cargo de menor calibre, inclusive dependiente del que dejará. Recién con las mediciones, a las que siempre está atento Macri, el jefe porteño podría rever la estrategia. En su caso, Michetti renunciará a la vicejefatura para tomar la banca en la que resultará electa el 28 de junio próximo. Pero, para certificar esa decisión, la vice tomaría licencia durante la campaña electoral. Hay quienes inclusive la impulsarían a renunciar ahora para candidatearse, pero en contra de esa idea están quienes dicen que debe renunciar en diciembre, cuando asumen los diputados, y completar al menos la mitad del mandato de vicejefa. Refutan además la comparación diciendo que «el cargo de vice no tiene nada que ver con el de gobernador, es casi protocolar».
Para defender la situación de Michetti, el macrismo piensa disparar contra la Coalición Cívica, convencido de que es desde allí donde lanzarán las peores críticas contra la vice porque «no quieren que se presente». Por eso replicarán que la propia Elisa Carrió renunció a la banca que ocupaba en Diputados, aunque la situación sea diferente, ya que la chaqueña compitió luego para la Presidencia. El argumento, inclusive, no sonará contundente como para mortificar a la dirigente de la Coalición, ya que el propio Macri también terminó dejando la banca para disputar el cargo a jefe de Gobierno porteño que ganó en 2007.
La situación hará por lo pronto que Macri demore más el anuncio sobre sus candidatos, una reserva que prefiere mantener mientras el resto de las agrupaciones tampoco define, ya que hasta ahora ninguno de los candidatos que se presumen para la competencia ha confirmado la postulación. La propia Michetti ha confiado, durante el domingo de Pascuas, a los suyos que «yo no puedo pensar en mi interés, tengo que pensar en el beneficio del conjunto», para explicar otra vez que ella prefería no integrar boleta alguna, pero que está convencida de que debe hacerlo.
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