9 de junio 2011 - 00:00

Miles de sirios huyen hacia Turquía por la represión

Beirut - Turquía abrió ayer sus puertas a los refugiados sirios e instó a Damasco a frenar la violencia contra los civiles, luego de que miles de personas huyeron de un pueblo cercano a la frontera aterrados por la posibilidad de un asalto militar.

Con la opinión pública en Occidente perpleja ante la violencia en Siria, Gran Bretaña y Francia preparan una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para condenar la represión del presidente Bashar al Asad.

El Gobierno sirio acusó a bandas armadas de matar a decenas de efectivos de seguridad en Jisr al-Shughour y prometió enviar al Ejército para cumplir con su «deber nacional de restablecer la seguridad».

Tanques y tropas fueron desplegados cerca de la ciudad, lo que provocó la huida de gran parte de sus 50.000 habitantes.

«Estamos monitoreando los desarrollos en Siria con preocupación», dijo el primer ministro turco, Tayyip Erdogan. «Siria debería cambiar su actitud hacia los civiles y llevar su actitud a un nivel más tolerante lo más pronto posible», agregó.

Erdogan, quien se ha distanciado de Asad desde que comenzó el levantamiento, dijo que Turquía no «cerrará sus puertas» a los refugiados que escapen de Siria.

Luego de la movilización de tropas y de la muerte de 120 efectivos de seguridad en un episodio confuso, parece cada vez más probable el riesgo de una escalada de la violencia que ha dejado a más de 1.100 muertos desde que empezaron las revueltas populares tres meses atrás.

Francia y el Reino Unido, aliados en la guerra contra el líder libio Muamar el Gadafi (ver aparte), propondrán una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU condenando la represión de Asad contra los manifestantes prodemocráticos, dijo el primer ministro británico David Cameron. «Y si alguien vota contra esa resolución o intenta vetarla, debería quedar en su conciencia», agregó.

Un borrador de la resolución condena la represión y demanda acceso humanitario, explicó Cameron desde Londres. Pero aún es incierto cuál será el voto de Rusia, que tiene poder de veto.

El texto también insta a los países a no suministrar armas a Damasco, pero no establece un embargo ni otras medidas punitivas específicas.

Agencias Reuters y DPA, y Ámbito Financiero