6 de marzo 2012 - 00:00

Militar inglés pide portaaviones para proteger Malvinas

Julian Thompson
Julian Thompson
El Reino Unido perdería las Malvinas si la Argentina tomara la base aérea de las islas, que quedaron vulnerables debido a los recortes del presupuesto de defensa, dijo a un diario inglés el excomandante de las fuerzas terrestres británicas durante la guerra de 1982. El general de división Julian Thompson declaró al periódico The Times que, contrariamente a hace 30 años, el Reino Unido no podría defender las islas al carecer actualmente de un portaaviones.

«Los argentinos tienen una brigada de infantería de marina. Tienen una brigada de paracaidistas y algunas buenas fuerzas especiales», declaró el militar. «Todo lo que tienen que hacer es llevar a esa gente a las islas durante el tiempo necesario para destruir los aviones Typhoon y será el final», agregó.

Según el exmilitar, si las fuerzas argentinas destruyeran o se apoderaran de la única base militar de las islas, la de Mount Pleasant, a unos 50 kilómetros de la capital, la única solución sería enviar una fuerza naval, como decidió hacer la entonces primera ministra Margaret Thatcher hace 30 años.

Salvo que en esta ocasión no habría portaaviones, pues el último, el HMS Ark Royal fue retirado del servicio en diciembre de 2010, a la espera de la construcción de dos nuevos portaaviones que estarán terminados hacia 2020.

«Hay que llevar su propio apoyo aéreo y no se puede hacer sin un portaaviones. Fin de la historia», señaló Thompson en su entrevista.

Londres convocó la semana pasada al máximo representante diplomático de la Argentina en la capital británica para pedirle explicaciones por los recientes intentos de bloquear las exportaciones británicas y la decisión de negar el acceso a dos cruceros en el puerto argentino de Ushuaia (sur). La Argentina, que insiste en resolver la disputa de soberanía por la vía diplomática, denunció también recientemente la «militarización» del Atlántico Sur por parte del Reino Unido tras el anuncio del inminente envío de un moderno destructor a la zona y el despliegue del príncipe Guillermo para una misión como piloto de helicópteros de búsqueda y rescate.

Por su lado, el Gobierno argentino le agradeció ayer al de Angola su «reiterado» apoyo en los organismos internacionales y regionales para reanudar las negociaciones por la soberanía de las islas. El canciller Héctor Timerman expresó ese agradecimiento durante la reunión bilateral que mantuvo con su par angoleño, Georges Chikoty.

Ambos cancilleres repasaron la importancia de la Zona de Paz y Cooperación en el Atlántico Sur (ZPCAS), que actualmente preside Angola y, en este contexto, Timerman expuso «la inconveniencia de que sea precisamente un país ajeno a la región, como el Reino Unido, el que se encuentra militarizando las aguas que africanos y sudamericanos han resuelto sean un espacio de paz».

Timerman, según se indicó, le expresó a su par angoleño que «la Argentina valora el apoyo de Angola a la reanudación de las negociaciones entre la Argentina y el Reino Unido, brindado tanto en las Naciones Unidas como en la Segunda Cumbre América del Sur-África celebrada en la Isla Margarita en 2009 y en el marco de la reunión de la ZPCAS de Luanda en 2007».

En el ámbito multilateral, ambos cancilleres abordaron la reforma del Consejo de Seguridad, la reestructuración del sistema financiero internacional y del G-77.

El encuentro bilateral prosiguió con una reunión entre las delegaciones de ambos países para tratar temas de diversas áreas, con la presencia de los ministros angoleños de Agricultura, Alfonso Pedro Canga, de Industria; Joaquín Duarte da Costa David, y de Comercio, María de Olivera Valente.

Más tarde tuvo lugar un almuerzo de trabajo ofrecido por Chikoty a las comitivas de los dos países. Finalmente, Timerman y los funcionarios argentinos visitaron el Centro de Estudios Estratégicos de Angola, donde fueron recibidos por su presidente, el general Joao Baptista de Matos.

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