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Militares egipcios avisan a Mursi
La Corte, cuyos integrantes fueron designados por el depuesto régimen de Hosni Mubarak, destacó en un comunicado que sus resoluciones son «definitivas e inapelables por la fuerza de la ley», y su cumplimiento es obligatorio «para todas las autoridades del Estado y para todos».
En una arriesgada jugada política a días del histórico hito que supuso su asunción como presidente, Mursi ordenó la reposición del Parlamento, con lo que intentó asestar un golpe al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que se habían arrogado, poco antes, las funciones legislativas entre otros amplios poderes. La cúpula castrense actuó con base en una sentencia de la Corte Constitucional, que el pasado 14 de junio había anulado los comicios legislativos ya que los partidos, a su juicio, no habían respetado la ley electoral, que impide a las fuerzas políticas presentar aspirantes en el tercio de candidaturas reservadas para independientes.
Al margen de la pulseada que mantienen por el poder la Junta Militar y la Hermandad Musulmana -que domina el actual Parlamento-, el tribunal añadió que «no es parte de ninguna disputa que se pueda generar entre las fuerzas políticas».
Además, defendió su independencia al asegurar que seguirá actuando para supervisar la constitucionalidad de las leyes y evitar que haya una «agresión o violación» contra los textos constitucionales.
Frente a la rotunda nota de los jueces, el vocero de la presidencia egipcia, Yaser Ali, sostuvo que el decreto de Mursi no contradice el fallo de la Corte Constitucional, sino que «garantiza la realización» de dicha resolución judicial, y negó que haya un conflicto entre el presidente del país y la magistratura. A través de su página oficial, la Hermandad Musulmana anunció la convocatoria de una manifestación para hoy en apoyo a la decisión de Mursi.
La Junta Militar defendió, por su parte, su orden de disolver el Parlamento, puesto que fue «una resolución ejecutiva basada en una sentencia de la Corte Constitucional que rige la anulación de la Cámara baja desde su elección».
En medio del revuelo, el Tribunal Supremo Administrativo aplazó hasta hoy una sesión para analizar si la Corte Constitucional es competente para anular los comicios legislativos.
Sin esperar a nuevas sentencias judiciales, el presidente del Parlamento, el islamista Saad Katatni, tomó el nuevo decreto presidencial y convocó una sesión de la Cámara baja para hoy.
Agencias EFE, ANSA y AFP; y Ámbito Financiero

