24 de noviembre 2015 - 00:00

Ministros en cuotas y el acuerdo con radicales sin la tutoría de Sanz

 Mauricio Macri está en el momento fundacional de su Gobierno y ayer pareció disfrutarlo. Es esa época en la que todo es nuevo para un presidente electo y se puede dar el lujo de innovar y modelar su administración. Todo es sorpresa para el público en ese tiempo y Macri supo aprovechar esa luna de miel previa a la asunción. Debutó en ese ejercicio con un tiempismo que usó para desechar algunos de los rumores que habían comenzado a rodar sobre el armado de su Gobierno a la mañana en su primera conferencia y por la noche adelantó definiciones más duras como cuando aclaró que a partir del 10 de diciembre habrá un dólar único, idea que puede relativizar o no el gradualismo en el cambio.

• Por lo pronto el nuevo presidente arrancó su conferencia ayer pisando el freno y alertando que no anunciaría su gabinete. Macri no se había adelantado en esos anuncios como sí lo hizo Daniel Scioli y tampoco lo hizo ayer. No dio nombre alguno, pero sí innovó en estructuras. Su novedad en materia de gabinetes será entonces la decisión de abstenerse de nombrar un ministro de Economía y en su lugar dividir las competencias que históricamente tuvo ese ministerio y hoy se encuentran repartidas en otras carteras.

Conformó así un "gabinete económico" integrado por seis ministerios: Hacienda y Finanzas (el verdadero Ministerio de Economía), Trabajo, Energía, Producción, Transporte y Agricultura y, finalmente, Ganadería y Pesca. Queda para el debate una exclusión que quizá fue producto del apuro: Infraestructura aún no aparece dentro y según otras interpretaciones la Cancillería, a la que el macrismo quiere darle un perfil mucho más económico.

"No voy a designar un ministro de Economía. Voy a elegir un ministro de Hacienda y Finanzas y seis ministros van a formar el gabinete económico, para que rápidamente se analice cuál es la situación", fue la explicación.

Ayer ese tema se discutía en el fumoir del primer piso del Palacio Duhau donde Rogelio Frigerio descansaba de un día agotador con un Cohiba. En realidad, ese armado del gabinete económico está basado en cambiar de estatus jurídico dentro de la Ley de Ministerios a carteras y secretarías de Estado que ya existen y ahora tendrán vuelo propio como ministerios o se independizarán de otras carteras. Las funciones serán las mismas.

• Macri no sólo reveló cambios sino también dejó que los suyos deslizaran algunos nombres. El de Elvio Colombo, conocido del ambiente por la consignataria Colombo y Magliano, corría ayer para el Ministerio de Agricultura, mientras que Germán Garavano, consejero del Consejo de la Magistratura se estaba quedando sin oponentes para la llegada al Ministerio de Justicia. Macri, mientras tanto, volvía a insistir con el pedido de renuncia a Alejandro Vanoli, presidente del BCRA y de la procuradora Alejandra Gils Carbó, mientras que dejaba alguna chance al prometer que evaluará la gestión en YPF antes de decidir sobre el futuro de Miguel Galuccio.

• La Cancillería seguía anoche sin recibir comunicación del nuevo Gobierno sobre quién será el sucesor de Héctor Timerman. La decisión de Macri en ese tema es clave, sobre todo para comenzar con el proceso diplomático para acordar las invitaciones internacionales al acto de asunción presidencial, evento que organiza la Cancillería, pero normalmente se hace en dúplex entre Gobierno entrante y saliente. Por ahora, Macri sigue recibiendo mensajes y saludos de felicitación del exterior acomodado en la estructura diplomático-protocolar que tiene en el Gobierno de la Ciudad.

•Es tanta la expectativa por la llegada del "canciller de Macri" que comenzó a correr una ola de pánico en exceso por Relaciones Exteriores que amenaza con congelar la lista de traslados comunes de diplomáticos, que ya estaban decididos desde mediados de año para ejecutar en noviembre y diciembre ante el miedo de que se sumen esas medidas administrativas a los criticados nombramientos de embajadores y ministros que Cristina de Kirchner envió a último momento al Senado y que también corren ya peligro de quedar congelados.

• La salida de Ernesto Sanz de cualquier puesto en el gabinete de Macri generó ayer un sabor amargo en el primer día tras el triunfo de Cambiemos. El propio Macri confirmó la noticia, que se conocía al menos desde hace 20 días. Sanz alega cuestiones personales y la necesidad de dedicarse de lleno a su familia en San Rafael. Ya sea por esa explicación, o porque el radical, fundador de Cambiemos junto con Macri y Elisa Carrió, se sintió relegado por el estilo que el macrismo le está aplicando al armado del Gobierno o consideró menor el ofrecimiento, la sensación en el PRO ayer al anunciar la decisión oficialmente fue de amargura.

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