4 de diciembre 2009 - 00:00

Misión (casi) imposible: lograr capital de riesgo

Fernando Horigian
Fernando Horigian
Sin capital genuino que facilite la inversión de largo plazo no hay crecimiento sustentable y posible para las empresas de un país. El capital de riesgo es la herramienta fundamental para hacer despegar, crecer y acelerar una empresa. Para entender algunos conceptos vamos a explicar un poco qué es el capital de riesgo. No es un préstamo financiero (aunque a veces, a fin de proteger a un inversor, es colocado bajo esa figura), es una inversión directa a riesgo dentro de una empresa con el objeto de proveerla del capital necesario para iniciarla, hacerla crecer o expandirla a fin de generarle los recursos necesarios para darle valor comercial y financiero.

Existen tres niveles básicos de inversores de capitales de riesgo, con los distintos derivados y estructuras en sí mismos: a) el inversor ángel, b) el capital de riesgo tradicional y c) el Private Equity. Los mismos se diferencian en tamaños de inversión y el estado en que se encuentra el proyecto para realizar la inversión. Vale decir, si ésta se encuentra en estado embrionario, de desarrollo, de aceleración y/o de maduración.

Sin inversión directa en una empresa a través del capital de riesgo, no hay posibilidad de desarrollo de compañías fuertes que puedan realizar profundos cambios en la industria en que se desarrollan. Veamos por qué. Cuando una empresa está creciendo y desarrollando ya sea una tecnología o una innovación o una expansión de producto, servicio o mercado, este desarrollo y crecimiento sólo puede ser sostenido a un constante ingreso de capital. Es muy difícil y riesgoso para el emprendedor/empresario sostener este crecimiento en base a endeudamiento, ya que cualquier error o cambio lo deja fuera de camino y al borde de la quiebra.

A la vez, estos proyectos con altas necesidades de capital no pueden pagar servicios de intereses, sólo pueden posibilitar y facilitar el aumento de valor de la compañía a través del tiempo. Es éste el beneficio esperado por los inversores de capital de riesgo a raíz de la alta exposición que tienen por la apuesta que están realizando en el proyecto.

Ingredientes

Para que esta apuesta y determinación tenga éxito, el inversor tiene que saber que en algún momento puede retirar el capital con la ganancia esperada de la empresa en la que invirtió. Si esto no sucede, no hay posibilidad de reinversión en otros negocios o empresas que están esperando el capital de riesgo para otros estados de desarrollo y crecimiento.

Para que el capital de riesgo pueda desarrollarse se necesitan muchos ingredientes y actores, pero principalmente se necesitan emprendedores con motivación, empresarios con visión, inversores que confíen en un sistema y un mercado de capitales con sustento que permita el ingreso y el retorno de las inversiones en forma rápida y confiable. Entonces nos encontramos frente al dilema de siempre, qué viene primero y qué viene después, el huevo o la gallina. En este caso ya está ampliamente demostrado que en nuestro país se han creado y desarrollado invenciones y emprendimientos únicos en el mundo pero con escasos fondos para inversiones en capitales de riesgo.

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