23 de febrero 2012 - 00:00

Misiones: policías autoacuartelados

Los uniformados exigen una mejora salarial y rechazan sanciones para efectivos que buscaban sindicalizarse.
Los uniformados exigen una mejora salarial y rechazan sanciones para efectivos que buscaban sindicalizarse.
Misiones - En reclamo de mejoras laborales y de un aumento de sueldo, unos 700 efectivos policiales de la provincia continuaban anoche acuartelados en la sede del Comando Radioeléctrico, en Posadas, y evaluaban presentar hoy al gobernador Maurice Closs una propuesta salarial. Además, se manifestaron en contra de sanciones aplicadas a un grupo de siete uniformados que buscaron formar un sindicato el año pasado.

La protesta comenzó la noche del martes y junto a los policías acuartelados había familiares y allegados. Esperaban que las autoridades de la fuerza provincial les acerquen una propuesta de aumento salarial y revisen las sanciones aplicadas contra el intento de sindicalización.

Propuesta

Por la mañana llegaron al lugar de la protesta el subsecretario de Seguridad y Justicia provincial, Julio Lenzken, y el juez de Instrucción César Yaya para intentar una salida negociada al conflicto. El abogado de los efectivos, Marcelo Rodríguez, adelantó que hoy elevarían una propuesta salarial para que se entregue a Closs, tras una reunión que mantuvo con Lenzken, quien reiteró que tendrán que esperar el resultado de las paritarias por el tema salarial y ratificó las sanciones aplicadas el año pasado a siete efectivos que buscaron formar un gremio.

También se presentó el jefe de la Policía de Misiones, Benjamín Roa, quien confirmó que fue «echado de forma violenta» cuando intentó dialogar con los efectivos rebeldes. Cuestionó la toma y aseveró que «ésta no es la forma de pedir un aumento».

«Que la familia policial se quede tranquila que no se buscará ningún tipo de enfrentamiento, pero sí el diálogo, para solucionar esto», explicó.

Los policías reclaman un sueldo básico de dos mil pesos, el descongelamiento del monto que se paga por antigüedad y que se dé marcha atrás con las medidas disciplinarias contra los uniformados que habían comenzado el reclamo.

También exigen mayor presupuesto y equipamiento para la fuerza provincial. Según denuncian los uniformados que protestan, en la actualidad el sueldo básico de un efectivo es de 260 pesos y el salario luego se completa con sumas adicionales «en negro».

Lejos de bajar la tensión, se plegaron ayer a la protesta otros efectivos de municipios como Candelaria, Garupá y Puerto Iguazú, así como integrantes de la Dirección de Tránsito de la fuerza.

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