1 de julio 2011 - 00:00

Misterioso ataque a sede de Gobierno porteño

Guillermo Montenegro
Guillermo Montenegro
Para el Gobierno porteño se trató de un hecho menor, y desde ayer a la mañana intentó bajarle el tono al presunto atentado contra la sede del palacio municipal, de Avenida de Mayo 525, donde supuestamente se lanzaron bombas molotov que provocaron daños al edificio. El ataque, por el cual fueron detenidas tres personas, ocurrió frente a la Plaza de Mayo, donde permanentemente hay custodia policial para la Casa Rosada.

El supuesto atentado se produjo ayer a la madrugada, y recién después del mediodía, tras una reunión de funcionarios, la administración macrista recolectó un informe policial que daba cuenta de la detención de tres personas. El Gobierno de la Ciudad, de todos modos, lo juzgó como un hecho menor, que no relacionó hasta anoche con la cercanía de los comicios del domingo 10 de julio.

Desde el Ministerio de Seguridad porteño, que conduce Guillermo Montenegro, se dieron detalles del procedimiento que llevó la Policía Federal. Los funcionarios precisaron que de acuerdo con el acta policial, fueron detenidos tres jóvenes de entre 19 y 22 años y que en una mochila tenían una botella de un litro con combustible y tela en la punta a modo de mecha, un encendedor, otra botella rota, tela impregnada en combustible y trozos de tejido de plástico.

Libro curioso

Pero, lo más curioso es que supuestamente en el mismo bolso los jóvenes tenían un libro del tipo en el que se llevan las actas de directorios, de unas 200 hojas. Allí, según describieron los funcionarios del ministerio porteño, se habrían escrito casi la mitad de las páginas con detalles de las actividades, a partir de 2008, de la Federación de Estudiantes del Oeste (FEO), grupo presuntamente de alumnos secundarios bonaerenses.

«Fue un incendio intencional ocurrido durante la madrugada. Un hombre prendió fuego papeles y quemó la media sombra que cubre la puerta de entrada de Avenida de Mayo al 500»
, explicó Montenegro por la mañana, pero luego sus voceros difundieron el contenido del acta que determinó que supuestamente se habían lanzado artefactos caseros de explosión. Finalmente, entre los funcionarios de la Ciudad quedó la sospecha de un intento por, presuntamente, confirmar cómo funcionarían los operativos de alerta con la supuesta intención de tramar algo mayor.

La investigación está a cargo del Juzgado de Instrucción 41, que conduce Daniel Turano.

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