11 de junio 2009 - 00:00

Moreno avanza con uno a uno

Guillermo Moreno
Guillermo Moreno
No fue ni una amenaza ni una bravuconada. Guillermo Moreno ya puso en marcha en cuatro sectores su máxima: para poder importar, una empresa tendrá que exportar por el mismo valor. Sin este requisito, la Aduana no le otorgará autorización para ingresar productos.

Los rubros son terminales automotrices, electrónicos, textiles y químicos. En una segunda etapa se sumarían los juguetes, informática, tubos de gas para automóviles y alimentos y bebidas. Las empresas de todos estos rubros tendrán un monitoreo de la Secretaría de Comercio Interior, que controlará que no se viole la máxima de Moreno.

El régimen no tiene instrumentación institucional y mucho menos el respaldo de una ley. «Un dólar por un dólar», explicó el funcionario el viernes pasado. «Anímense a exportar. No es tan difícil», arengaba ayer el hombre fuerte de la economía a algunos empresarios. «Anímense a producir acá», agregaba fiel al modelo de sustitución de las importaciones. La intención de Moreno, según él mismo lo explica, es «cuidar los dólares, que hay pocos».

La inventiva morenista parte, en realidad, de una conversación donde en Olivos se mostró preocupación por la fuga de más de u$s 23.000 millones desde diciembre de 2007. Para el caso de los fabricantes de calzados locales y las curtiembres, la Secretaría de Comercio Interior tiene pensado un sistema particularmente diseñado en sus laboratorios económicos. Los exportadores de cuero crudo directamente tendrán trabado vender al exterior, mientras que los fabricantes de zapatos no podrán importar fácilmente productos terminados.

Para los casos de las cadenas de súper e hipermercados, y las de venta de electrónicos, que son grandes importadores del exterior sin producción local, Moreno tiene un párrafo especial. El secretario avisó ayer que tiene datos sobre el financiamiento que otorgan estas compañías y las tasas de interés que cobran que se ofrecen al público. Directamente, si no se suman al plan «uno a uno», serán intervenidas en sus negocios financieros.

En la mira de Moreno hay otras víctimas: los bancos. Para después del 28 de junio, si consigue la venia de Olivos, quiere avanzar sobre las entidades financieras y las tasas de interés que se cobran. «¿Me quieren decir por qué yo puedo frenar los aumentos de alimentos de la canasta básica y detener una corrida cambiaria, y desde el Central no pueden bajar la tasa de interés?», reflexionaba el funcionario hace unos días ante colaboradores, señalando el edificio de Reconquista 266.

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