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Moreno compite con Macri para vender más barato en ferias
• El funcionario k presiona para romper campaña antiinflacionaria del gobierno porteño
El Gobierno nacional y el de la Ciudad pelean ahora por copar las ferias porteñas. Macri quiere que sean el eje de su mensaje antiinflacionario y Guillermo Moreno busca coparlas como sucursales del Mercado Central. En el medio, guerra de afiches.
El primer paso en la batalla de los clásicos y porteños mercados municipales itinerantes lo dio el Gobierno porteño. Desde hace varios meses, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público viene desplegando la campaña «La Ciudad combate la inflación», en línea con el discurso macrista de un alza de precios reales del 30%. Desde la cartera que maneja Diego Santilli se bombardeó a los barrios cercanos a alguna de las 14 ferias con afiches y panfletos pintados de amarillo PRO con las ofertas de la semana de cada establecimiento y con ese eslogan antiinflacionario. Luego, en las propias ferias, los carteles vuelven a verse alrededor de los puestos, en los que se aclara que se trata de una política porteña «para que todos podamos llegar a fin de mes», ya que «cada vez cuesta más llenar el changuito». Los precios son incluso comparables a los que mide el INDEC y que generan polémica un viernes de cada mes, cuando se anuncia el IPC medido por el organismo morenista. Aseguran en el Gobierno porteño que hay una tarea de inteligencia para que el producto ofrecido tenga un valor igual o inferior a los que se pueden encontrar en el Mercado Central.
La iniciativa tuvo aparentemente bastante éxito. Los comerciantes hablan de mucha demanda en los barrios y de mercadería agotada antes de las 11. Se asegura en el Gobierno porteño que, además, hay pedidos para extender el horario de las ferias y la posibilidad de poder funcionar más tiempo, y acceder a más mercadería. Actualmente, las ferias itinerantes funcionan de martes a domingos de 8 a 14, y los lunes son días reservados para el abastecimiento de mercadería y para la negociación de precios. En la estrategia del PRO figuran visitas de Macri con cámaras alrededor que filmen al jefe de Gobierno recorriendo las ferias y hablando de la inflación del 30% del Gobierno nacional. Luego, obviamente, serán imágenes que se verán en algún spot de campaña.
La marcha de esta política porteña en las ferias y el aprovechamiento de ésta para la campaña macrista fueron advertidos desde el Gobierno nacional. Llegó luego la orden de intervención directa a la Secretaría de Guillermo Moreno, encargado personalmente de hacer que la inflación no se note y menos que la haga notar Macri. Así, este esquema de combate de precios que relaciona a Macri y a las porteñas y populares ferias itinerantes barriales es algo que directamente debe, como mínimo, neutralizarse. En poco tiempo, debe ser el candidato del oficialismo (Daniel Filmus, Carlos Tomada o Amado Boudou) el que debe recorrer victoriosamente esos establecimientos «nacionales y populares». Con esta nueva misión, nuevamente entró Moreno en acción. Así, desde hace varios días, algunos puesteros y comerciantes adheridos al plan macrista comenzaron a recibir las visitas de inspectores autodefinidos como funcionarios de la Secretaría de Comercio Interior. Éstos conversan con los encargados, los felicitan por los precios, e inmediatamente consultan sobre sus proveedores. Los puesteros aclaran que la mercadería proviene de los mercados mayoristas y que el precio final se negocia luego con la Secretaría de Ferias y Mercados que depende del ministerio de Santilli.
Aparece entonces la oferta morenista difícil de rechazar para el puestero. El funcionario le asegura al comerciante el abastecimiento directo de mercadería proveniente del Mercado Central, a los mismos precios que se ofrecen en los locales del predio de La Matanza, provincia de Buenos Aires, y con un margen mayor de ganancia. Lo único que debe hacer el puestero es colgar visiblemente el clásico cartel de la secretaría con la leyenda «Precio del Gobierno», con los colores del Ejecutivo nacional.
Se conoce incluso la anécdota de un local de venta de pescado de Primera Junta, que habitualmente suele hablar por los medios y cada tanto destacar a Macri, que fue visitado por un enviado de Moreno. Éste lo habría felicitado por ofrecer la merluza a $ 22 el kilo, pero le aclaró que ese precio era exclusivo de una negociación del Gobierno nacional; con lo cual debía colocar el cartel «Precio del Gobierno». El comentario incluía la oferta de que si el comerciante accedía al cambio, era posible que el propio secretario Moreno lo visitara.


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