28 de julio 2009 - 00:00

Moreno, el subsidiador

A los tumbos, Cristina de Kirchner busca ordenar el diálogo con el campo. Se mueve a desgano y, acaso por eso, va siempre un paso atrás. El llamado de Aníbal Fernández, ayer, llegó luego de que Daniel Scioli oficie de mediador y de que las entidades impongan sus condiciones.

No es el único error. Hace semanas, en Gobierno se diseña un paquete de medidas destinadas al campo, que se financiarán con fondos de la ONCAA -se habla de 2.000 millones en caja- y consistirán, esencialmente, en una catarata de subsidios para tamberos y ganaderos.

Buena parte de esas medidas son, hace tiempo, demandadas por los productores y fueron, en el diseño fino, elaboradas por los equipos de la ONCAA y la AFIP, dos organismos donde se extiende la influencia de Ricardo Echegaray.

Sin embargo, hay un dato incómodo: los subdisios para productores lecheros de menos de 3.000 litros, que serían del orden de 20 centavos por litro, no se gestionarían a través de la Secretaría de Agricultura, ni del ONCAA ni del Ministerio de Producción.

Ese paquete de compensaciones, según confiaron ayer fuentes cercanas a las negociaciones, lo manejará Guillermo Moreno desde la Secretaría de Comercio Interior. Para el campo, no puede haber peor mensaje. La Presidente, parece, no lo entiende así.

Moreno ya se encargó, durante la sequía, de esa tarea: fue quien repartió entre los ganaderos alimento para los animales en aquellas zonas donde por la falta de lluvia se quedaron sin pasturas. Por entonces, las entidades del campo denunciaron discrecionalidad en la entrega.

Ahora Moreno vuelve a la carga para hacerse cargo de distribuir las compensaciones a los tamberos, que dejaron en stand by una medida de fuerza a la espera de una señal del Gobierno, que se atisbó con el llamado al diálogo pero que podría derrumbarse con la intervención de Moreno en el reparto de subsidios para los productores lecheros.

Pablo Ibáñez

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