- ámbito
- Edición Impresa
Moreno no es único problema
Periodista: Con una reforma del INDEC como la que se discute en el Congreso, ¿se termina el problema de las estadísticas?
Roque Fernández: La ley da por terminada la intervención del INDEC, pero habrá que ver cómo se asegurará que a partir de ahora se hará la tarea que corresponde. Esperemos que logre darle transparencia y credibilidad a la información. Pero acá sólo se está sacando a Guillermo Moreno del medio, y no hay garantía de que Moreno sea el único problema.
P.: ¿Cómo evalúa los proyectos de reforma a las entidades financieras que circulan?
R.F.: Pude ver el de Carlos Heller, que en términos generales no me gusta. Pensar a la intermediación financiera como un servicio público controlado no es lo que necesita la Argentina. Se requiere un sistema mucho más transparente, abierto, eficiente, y las alternativas que se plantean con créditos dirigidos y encajes fraccionarios altos que se pueden asignar han fracasado en todos los lugares donde se aplicaron. El problema argentino es que hubo una fuga de capitales fantástica. La cantidad de ahorros que están en el extranjero es mayor de la que está aquí dentro. Seguir regulando y penalizando el ahorro para subsidiar un sector con tasa de interés negativa es malo para la Argentina. Se necesita que haya seguridad jurídica sobre el ahorro y que se desarrolle lo más posible el mercado de capitales. Eso permitirá un crecimiento con estiramiento de plazos y no un sistema antiahorro que termina en más fuga de capitales. Tiene que haber menos intervención en el mercado, lo que va en dirección contraria a lo que plantea el proyecto.
P.: ¿Dónde le conviene invertir hoy a un ahorrista pequeño?
R.F.: Hoy hay una situación donde el ahorro en pesos rinde más que en dólares y al mismo tiempo el BCRA está ofreciendo una cobertura. Alguien puede ahorrar en pesos e invertir en dólares a futuro, como una manera de comprar un seguro con respecto a una devaluación futura. No se necesitan grandes sumas. Se puede trabajar en el mercado de cheques diferidos con sumas de 5 o 10 mil pesos. Quizás no cubra la erosión de la inflación, pero es mejor que una tasa muy baja de una caja de ahorro de un banco. Hay alternativas que requieren un poco más de sofisticación, pero que pueden hacerse con pocos montos.

