EL RASTRO: La "huella" defensiva está en cerca de $ 16 millones en "acumulados" (más de un capital). Tema "subsidios" suspendidos desde enero, más las fuertes sumas que se le adeudan al grupo, resulta otra pieza que se soltó del mecanismo.
3er. trimestre al 29/02/12
Objeto social: «Molinos harineros».
Los platillos de su balanza se descompensaron, perdiendo peso en lo positivo y cargando lastre en el otro. La conjunción otorga un saldo obvio: llegar a los nueve meses, con resultado neto negativo (y por vez primera, en cinco años). Siendo un rubro de actividad que luce como «simple» -desde afuera-y como es el de transformar el trigo en harinas, colocarlas y tomar su razonable diferencia, en la práctica -y en tiempos
cientes-han aparecido turbulencias que dejaron huellas en el negocio. Por una parte, precios deprimidos de la harina -presionados por fuerte oferta molinera-y que al chocar con motivos «estacionales» (tanto en consumo masivo como industrial) obligó en el trimestre a reducir ritmo de molienda, para evitar mayor presión a tales precios en descenso, pero debiendo asumir con ello un fuerte recorte de margen bruto, que con casi $ 97 millones en ventas, sólo liberó $ 28 millones de utilidad (el año anterior trabajaba con margen del 53 por ciento, ahora sólo con menos del 30 por ciento). Como para que al tamizar por los «gastos», apenas quedara beneficio «operativo» de $ 1,3 millón (en el previo, rozó los 21 millones de pesos).
Si algo más faltaba, en zona baja se contabilizó el saldo por «tenencias», siendo una suma adversa de $ 5,3 millones, donde hace un año representó utilidad por $ 5,6 millones. El desembocar a línea neta final fijó $ 5,8 millones, de pérdida, en nueve meses. Dura fase del ciclo, para soportar.
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