1 de marzo 2011 - 00:00

Moviliza EE.UU. su fuerza naval hacia las aguas de Libia

Hillary Clinton coordinó con aliados de la OTAN más medidas de presión.
Hillary Clinton coordinó con aliados de la OTAN más medidas de presión.
Washington - Estados Unidos comenzó a movilizar a sus fuerzas navales en aguas próximas a Libia, con una declarada misión humanitaria pero significativa para empujar el fin del régimen de Muamar Gadafi. Al mismo tiempo, la Casa Blanca bloqueó activos del país árabe por 30.000 millones de dólares en el mercado norteamericano.

Según el vocero Dave Lapan, el Pentágono está estudiando «varios planes de contingencia». «Como parte de eso, estamos reposicionando fuerzas, para que ofrezcan esa flexibilidad una vez que se tomen decisiones», declaró.

El redespliegue de «fuerzas navales y aéreas» daría al presidente estadounidense, Barack Obama, un abanico de posibilidades ante la crisis, indicó Lapan, sin especificar qué buques o aviones habían recibido la orden de reposicionarse, ni qué posibles acciones se están considerando exactamente.

Desde Ginebra, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, aseguró que no se prevé en Libia ninguna operación militar con buques estadounidenses. «Tal como ustedes saben, tenemos fuerzas navales en el Mediterráneo», recordó. «Creemos que será necesario ayudar en intervenciones humanitarias, y también sabemos que, por desgracia, probablemente se necesitará ayuda en misiones de rescate», aunque no hay en la agenda «una acción militar con buques estadounidenses», declaró.

Expertos a la frontera

Asimismo, Clinton añadió que Washington «enviará inmediatamente dos equipos de expertos humanitarios a las fronteras con Túnez y Egipto, para ayudar a quienes huyen de la violencia», más de 100.000 según un balance de la ONU.

Ante estas acciones, Gadafi acusó a los países de Occidente de abandonar a su Gobierno en su lucha contra los «terroristas». «Estoy sorprendido porque tenemos una alianza con Occidente para luchar contra Al Qaeda, y ahora que estamos luchando contra terroristas nos abandonaron», dijo Gadafi a la periodista de ABC Christiane Amanpour. «Tal vez quieren ocupar Libia», añadió (ver aparte otros dichos del libio).

Simultáneamente, EE.UU. bloqueó u$s 30.000 millones de activos libios, indicó David Cohen, secretario de Estado del Tesoro encargado de la lucha contra el terrorismo y de la inteligencia financiera. «Es la mayor congelación de fondos jamás realizada en virtud de un programa de sanciones» en Estados Unidos, precisó.

La Casa Blanca dijo además que «el exilio (de Gadafi) sería una posibilidad para producir los cambios» reclamados desde hace dos semanas por los manifestantes en las calles de distintas ciudades libias. En ese sentido, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, reiteró que el coronel Gadafi, aliado de EE.UU. en los últimos años, debe «apartarse» del poder, como lo había dicho el sábado el propio Obama.

Carney dijo también que su país está en contacto con grupos de la rebelión, que controlan la zona este del país, aunque matizó que es «prematuro» plantearse ya el reconocimiento oficial de uno u otro sector por parte de Wa-shington. El portavoz confirmó además que se está estudiando la imposición de una zona de exclusión aérea sobre Libia, para impedir al régimen de Gadafi atacar con aviones a su propia población.

Sanciones


Esta posición fue bien recibida por el Reino Unido. El primer ministro David Cameron se sumó a las presiones e indicó que su país trabajará con aliados en planes para «imponer» la zona de exclusión. Al hablar al Parlamento, «No descartamos de ningún modo el uso de recursos militares», dijo Cameron.

En tanto, la Unión Europea, con una rapidez inusual, aprobó ayer un paquete de sanciones contra el régimen, similar a las que habían sido tratadas el sábado por Naciones Unidas.

De todas formas, el alcance de las medidas es superior a las de la ONU, dado que el embargo anti-Libia decidido en Bruselas se refiere, por ejemplo, no sólo a la venta de armas a Trípoli, sino también al suministro de los equipamientos y la tecnología militar antimotines, equipos que pueden ser utilizados contra los manifestantes y los rebeldes. El Gobierno italiano de Silvio Berlusconi venía actuando como contenedor de las iniciativas para empujar la caída de Gadafi, pero en las últimas 72 horas reconoció que el fin del ciclo de su aliado es inevitable.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA

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