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Moyano agota su paciencia y madura medida de fuerza
Hugo Moyano dijo que «la paciencia de los trabajadores tiene límites», al anunciar junto a Omar Maturano y Omar Viviani la creación de una organización ferroviaria que estará bajo su amparo.
La medida de acción directa tendrá como ejes las demandas pendientes que unifican todos los sectores de la CGT: modificación del Impuesto a las Ganancias; más fondos para las obras sociales, y suba de las asignaciones familiares.
De concretarse, sería la primera protesta lanzada por Moyano contra los Kirchner. Y como condimento, tendría el apoyo de dos excríticos del camionero: el gastronómico Luis Barrionuevo -en función del acercamiento anticipado ayer por este diario- y el jefe de los peones rurales, Gerónimo Venegas. Ambos dirigentes, que apoyaron a Eduardo Duhalde en las últimas elecciones, resolvieron darle su respaldo a Moyano en su intento de reelección en julio próximo al frente de la CGT.
El camionero participó ayer en el lanzamiento de la Federación Ferroviaria, que nuclea a los cuatro principales gremios del sector. «La paciencia de la CGT no tiene límites, lo que tiene límites es el reclamo de los trabajadores», advirtió antes del inicio del acto. Sobre las posibles medidas, agregó: «Acá no se descarta nada».
Los planteos recurrentes de la central obrera pasan por una actualización del mínimo no imponible de Ganancias, que en la medida en que se mantiene sin cambios alcanza a cada vez más trabajadores; el reparto de al menos un porcentaje del Fondo Solidario de Redistribución, que el Gobierno retiene para financiar las prestaciones más costosas de las obras sociales y que en la actualidad oscilan los 13 mil millones de pesos, y la suba de las asignaciones familiares.
Moyano profundizó su perfil opositor al mismo tiempo que Cristina de Kirchner comenzó a dejarlo de lado. Primero en el armado de listas para las elecciones de octubre pasado, y luego con la falta de respuestas a sus pedidos. Como informó ayer este diario, Barrionuevo encontró en ese distanciamiento la oportunidad de volver a acercarse al camionero, a quien había apoyado en 2003 para quedar al frente de la CGT pero del que luego se alejó una vez que Moyano pactó con los Kirchner.
Dirigentes de confianza de ambos preparan una cumbre para los próximos días. Incluso hablan de concretarla este domingo, en una quinta de la provincia de Buenos Aires. En cualquier caso, aliados de Moyano como Juan Carlos Schmid (dragado y balizamiento) y Julio Piumato (judiciales), y de Barrionuevo como Carlos Acuña (estacioneros) y Ángel García (personal de seguridad) trabajan en un eventual acuerdo.
En paralelo, Venegas dio ayer la primera señal formal de acercamiento. Puso su firma junto a la de Moyano en un afiche conmemorativo de un nuevo aniversario -mañana- del nacimiento del metalúrgico José Ignacio Rucci. El jefe de los peones rurales lo organizó como secretario general de las 62 Organizaciones Peronistas, y Moyano lo suscribió como líder de la CGT.
Se trata de una muestra cabal de entendimiento, luego de que el camionero armase a su medida, el año pasado, una filial porteña de las 62 Organizaciones para utilizarla como base de operaciones para la campaña en el distrito de Cristina de Kirchner, y contrarrestar la estructura que Venegas había puesto al servicio de Duhalde.
En tanto, los aliados de Moyano buscan arrimar a otro excrítico a la órbita del camionero. Se trata de Roberto Fernández, líder de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que a diferencia de su antecesor, el fallecido Juan Manuel Palacios, nunca actuó en sintonía con el secretario general de la CGT. Por lo pronto, Palacios convocó para mañana a un paro nacional del transporte de larga distancia frente a la falta de avances en una negociación salarial con los empresarios del sector.


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