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Moyano frena combustibles pese a orden del Gobierno
Hugo Moyano
La batalla entre el jefe de la CGT y el Gobierno sumó ayer al vicepresidente Amado Boudou y al ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Los funcionarios advirtieron que si el gremio no cumple con la tregua ordenada por la cartera laboral, será pasible de sanciones que van desde multas hasta el quite de la personería jurídica. Boudou, incluso, amenazó con aplicar la Ley de Abastecimiento.
La huelga es la segunda del sindicato desde el inicio de la paritaria con la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac). La semana pasada, luego de la primera audiencia en la cartera laboral, el gremio había dispuesto un paro en el transporte de caudales que afectó la provisión de los cajeros automáticos. Ayer a la madrugada la huelga en la distribución de combustibles arrancó en la provincia de Entre Ríos, pero por la tarde Pablo Moyano, hijo y adjunto del líder de los camioneros, anunció su extensión a todo el país por 72 horas.
El agravamiento del conflicto se produce a menos de un mes del congreso de renovación de autoridades de la CGT, en el que Moyano intentará hacerse reelegir para un tercer mandato. Sobre este punto, la cartera laboral informó ayer que dio curso al trámite de impugnación presentado por los rivales del sindicalista para detener la realización del cónclave del 12 de julio, en Ferro.
Desde la tarde de ayer había largas colas en las estaciones de servicio, y en muchos de los establecimientos habían dispuesto un tope para el expendio de combustibles frente a un posible escenario de desabastecimiento. Esa chance fue analizada como una amenaza concreta por los empresarios del sector, en particular si el gremio cumple con su aviso de extender la medida hasta el viernes.
La paritaria sectorial tuvo apenas dos reuniones formales en el Ministerio de Trabajo. Ante el reclamo del gremio de una suba salarial del 30% y del pago de una suma fija de entre 3.000 y 4.000 pesos en compensación por el impacto del Impuesto a las Ganancias, la Fadeeac ofreció la semana pasada un incremento del 18% en tres cuotas, que elevó al 21% en la audiencia de este lunes. Ambas propuestas fueron rechazadas de plano por el sindicato.
El Gobierno desempolvó la Ley de Abastecimiento y avisó de posibles sanciones desde la cartera laboral. Respecto de la primera amenaza, Pablo Moyano se burló de Boudou, encargado de enunciarla, al afirmar que el vicepresidente «salió del sarcófago». Moyano fue el principal sostén de la precandidatura de Boudou a la Jefatura de Gobierno porteño por el Frente para la Victoria, que finalmente quedó en manos de Daniel Filmus. «Si me tienen que llevar preso, que me lleven», advirtió el hijo de Moyano.
Boudou, de todos modos, prometió que el Gobierno «asegurará la nafta en los surtidores» a pesar de la huelga y afirmó: «No se puede permitir que la obstinación de algunos esté por encima de las necesidades del conjunto». El titular del Senado, en ejercicio de la Presidencia por el viaje de Cristina de Kirchner, sostuvo que el conflicto «no es cuestión de bravuconadas ni de ver quién es más macho» y aseguró que el Ejecutivo «tiene la responsabilidad de los 40 millones de argentinos».
Tomada, por su parte, admitió que el Gobierno evaluará aplicar sanciones que van desde multas hasta el quite de la personería del sindicato de Camioneros. El funcionario sostuvo que el conflicto «tiene un componente que llama la atención» y destacó que «ni siquiera se ha vencido el convenio colectivo» actual que rige el sector. El acuerdo salarial firmado el año pasado perderá vigencia a fin de este mes.

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