29 de diciembre 2011 - 00:00

Moyano halaga a Cristina con tregua en su conflicto

Hugo Moyano
Hugo Moyano
El sindicato de Camioneros, que lidera Hugo Moyano, avaló una tregua con los empresarios del transporte en el conflicto que mantienen por el pago de un adicional de fin de año reclamado por el gremio. El acuerdo fue alcanzado el martes a última hora y coincidió con el anuncio oficial respecto de la enfermedad que sufre Cristina de Kirchner. En el gremio prometieron extender la paz al menos hasta mediados de enero.

La tregua entre los camioneros y los transportistas llegó luego de la declaración del sindicato del estado de «alerta y movilización» por la falta de respuesta empresarial a la demanda del plus salarial, y de una amenaza de paro nacional que había lanzado Pablo Moyano, hijo de Hugo y a cargo en los hechos de la organización en Buenos Aires.

Ayer Pablo Moyano difundió que se había alcanzado un acuerdo por el pago de los 2.500 pesos en dos cuotas, algo que reafirmó el jefe del gremio de los judiciales, Julio Piumato, a través de la red social Twitter. Pocas horas después, la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Pasajeros (Fadeeac), la principal cámara patronal del sector, desmintió el dato a través de un comunicado.

Propuesta

En cambio, la entidad dio a conocer que el martes «propuso a la organización sindical diferir el tratamiento de la cuestión para la última semana de enero o la primera de febrero, para que todas las cámaras integrantes pudieran reunirse y formar posición, y otorgar mandato a los negociadores». En rigor, la Fadeeac pidió tiempo para dialogar con las empresas del interior del país, las más reticentes a otorgar el adicional.

Desde el gremio confirmaron el resultado del encuentro y que aceptaron extender la tregua al menos hasta mediados de enero. Y dijeron que habían emitido la orden a los delegados de las empresas de suspender las asambleas que desarrollaron en los últimos días y que complicaban las tareas diarias.

Si bien Moyano tenía decidido insistir en la línea sugerida por el ala dura del sindicato, que encarna su hijo Pablo, la noticia de la operación de Cristina de Kirchner el 4 de enero lo convenció de la necesidad de bajar la intensidad del conflicto.

En los últimos años las negociaciones entre el gremio y la Fadeeac fueron poco menos que puestas en escena. Los acuerdos se alcanzaban entre Moyano y el Gobierno, con la directa intervención del ministro de Planificación, Julio De Vido, al mando de la canilla que abría o cerraba la circulación de subsidios en el transporte.

De hecho, la entidad patronal creció a la par del sindicato mediante un acuerdo estratégico con el líder gremial, que implicaba ponerse bajo su paraguas para la obtención de beneficios derivados de su vínculo estrecho, hasta hace algunos meses, con la Casa Rosada. Por caso, Moyano fue quien gestionó sistemáticamente para destrabar la entrega de los subsidios contemplados en el Régimen de Fomento para la Profesionalización del Transporte (REFOP), que contempla la devolución de aportes patronales para las empresas que mantienen a su personal en el convenio laboral del sindicato.

Sin embargo, esa lógica fue trastocada de manera drástica luego de las elecciones, cuando quedó de manifiesto que el Gobierno planeaba poner distancia con Moyano. Con esa premisa, y a diferencia de las discusiones de años anteriores en las que Fadeeac aceptaba casi sin chistar el pago de los adicionales reclamados por el sindicato, este mes la postura patronal se endureció, al parecer alen-tada por el deterioro en el vínculo entre el camionero y Cristina.

En el gremio le restaron importancia al cruce de versiones y a la desmentida de la cámara patronal. Dieron por hecho que, semanas más o menos, terminarán por acordar con Fadeeac por entender que las principales empresas del sector no están en condiciones de resignar días de servicio en momentos en que la actividad se mantiene en auge. Incluso aseguraron que varias de las grandes compañías ya habían cerrado pagos adicionales por fuera de la discusión con la cámara que las nuclea, y que era cuestión de tiempo que el resto aceptara las mismas condiciones.

Piumato había lanzado ayer por la tarde un mensaje vía Twitter en el que felicitaba al gremio de Camioneros por el «beneficio conseguido», en alusión a un aparente pago de los 2.500 pesos en dos cuotas. Pablo Moyano dio a entender también que el convenio se había sellado.

A las pocas horas, la Fadeeac emitió el comunicado en el que desmentía que ayer hubiesen existido «negociaciones ni conversaciones» que modificaran el estancamiento del debate hasta tanto fueran puestas en conocimiento las empresas del interior. Y en la misma línea, el abogado laboralista Lucio Zemborain, asesor de la entidad, confirmó: «No hay ningún acuerdo firmado». Además, dijo que «las protestas que se estaban realizando empezaron a aflojarse un poco».

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