Moyano halaga a una petrolera porque reparte ganancias

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El sector petrolero será la punta de lanza de Hugo Moyano en su avanzada por el reparto de utilidades empresariales entre los trabajadores. El gremio está a punto de acordar con las cámaras empresariales un esquema que contemplará esa distribución a partir del año próximo; y el jefe de la CGT participará este jueves en un acto en Neuquén para presentar el primer caso testigo. La sanción de una ley para reglamentar ese beneficio, descartada por el Gobierno, fue reflotada la semana pasada por Moyano en medio de uno de los puntos más bajos en la relación entre Cristina de Kirchner y el camionero.

Guillermo Pereyra, jefe del poderoso Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, le servirá en bandeja a Moyano una convocatoria a su medida: la presentación del cobro del primer bono atado a la rentabilidad en una refinería neuquina. El camionero trasladará el Consejo Directivo de la central obrera al acto, en el que se espera la presencia de autoridades nacionales y provinciales, además de dirigentes sindicales.

Pereyra, que en los últimos meses se transformó en un sostén decisivo de Moyano, le confirmó a este diario que el acto se desarrollará en el Espacio Duam, el Centro Patagónico de Eventos y Convenciones emplazado en la zona del aeropuerto neuquino. Será para presentar el primer balance posacuerdo de la refinería Fox Petrol, de la familia Rodríguez Álvarez, que derivará en el reparto de un salario adicional entre sus 47 empleados a partir de la obtención de números favorables durante el último ejercicio.

Plataforma

Fueron invitados el gobernador reelecto de Neuquén, Jorge Sapag; su colega recientemente elegido de Río Negro, Carlos Soria; y el ministro de Planificación, Julio De Vido; y de Trabajo, Carlos Tomada. En lugar de De Vido se prevé que de mínima irá su hombre de confianza y subsecretario de Coordinación, Roberto Baratta, nexo privilegiado entre los gremios y la cartera de Planificación. Junto a Moyano se descarta que estará Héctor Recalde, abogado de la CGT y presidente de la Comisión de Legislación Laboral de la Cámara de Diputados, uno de los principales impulsores del proyecto de reparto de utilidades.

Pereyra adelantó, además, que quedó a un paso de firmar con las cámaras de producción, refinación y distribución de petróleo de las tres provincias. «El plazo para el acuerdo vence el 30 de noviembre, y de uno a diez diría que estamos avanzados en ocho», se entusiasmó el sindicalista.

Con el acto en Neuquén, Moyano tendrá una plataforma soñada para relanzar el proyecto de distribución de ganancias empresariales. En mayo pasado había hecho lo propio con la empresa de recolección de residuos Covelia, cuyos trabajadores reportan al sindicato de Camioneros, en el anuncio de reparto del 10% de las utilidades. La iniciativa había quedado relegada por otras preocupaciones en la agenda sindical, pero recobró fuerza con el distanciamiento entre Moyano y el Gobierno. De hecho, el camionero lo reflotó la semana pasada en un acto que organizó en la CGT en homenaje a Néstor Kirchner, a un año de su muerte.

A la par que se debilitaba su vínculo con el Gobierno, el camionero ordenó elevar el tono de los reclamos. Lo hizo en persona con el proyecto de utilidades, en tanto que su hijo Facundo Moyano, a cargo del gremio de trabajadores de peajes y de la Juventud Sindical, tomó la bandera del Impuesto a las Ganancias, que grava cada vez con mayor impacto los salarios. En paralelo con los chispazos, creció en la CGT una avanzada de opositores a Moyano para encorsetarlo y forzarlo a coparticipar las decisiones, algo que el camionero no parece dispuesto a conceder.

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