10 de octubre 2016 - 00:00

Moyano hijo amaga con romper la CGT

Se quejó de que la central obrera “no tuvo huevos” para ir a un paro y que no debe aceptar “un bonito”.

Pablo Moyano
Pablo Moyano
 Mientras el Gobierno añade suspenso a la respuesta sobre el planteo sindical de un bono de fin de año para trabajadores, jubilados y beneficiarios de planes sociales, la CGT elevó el tono de la discusión. Lo hizo Pablo Moyano, número tres de la central obrera, además de hijo y lugarteniente de Hugo en Camioneros, quien deslizó que "no tendría sentido" continuar en la organización si sus líderes aceptaran "un bonito o maquillaje" a cambio de desactivar el paro nacional pendiente. Entre hoy y mañana el Ejecutivo debería convocar a los tres líderes de la CGT, Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, para comunicarles su respuesta formal ante ese pedido y el de exención de Ganancias sobre el aguinaldo de fin de año.

Aunque Pablo Moyano no es considerado portavoz calificado por el triunvirato, y en ocasiones su propio padre lo desautoriza, sus dichos de ayer recalentaron el tira y afloja entre los gremios y los funcionarios y empujó un endurecimiento mayor de sus pares. En otros gremios destacaron la necesidad de mantener la prudencia hasta tanto se conozca la decisión oficial pero aclararon que de no ser aceptable la propuesta la CGT dispondrá el mismo día del anuncio la realización de la huelga nacional.

"La CGT no tuvo huevos para pararle al Gobierno. Si la CGT acepta un bonito o maquillaje no tiene sentido seguir en un espacio donde no se defienden los intereses de los trabajadores", dijo el adjunto de Camioneros por radio Del Plata. Según Moyano, urge "una definición concreta" de la administración de Mauricio Macri frente al pliego de demandas. Caso contrario, advirtió: "Nos quedaremos en el gremio y que siga la CGT con sus reclamos".

El rol de Pablo Moyano es similar al que cumplía su padre en la década del 90, cuando por fuera de la conducción formal de la CGT encarnaba las posiciones más duras dentro del sindicalismo tradicional, incluso en alianza con sectores de la CTA y de organizaciones sociales en oposición al Gobierno de Carlos Menem. En este caso el adjunto de Camioneros marchó días atrás junto al bancario Sergio Palazzo y sostuvo en todo momento la necesidad de apurar una huelga.

Declaraciones

La diferencia es que en este caso las declaraciones no cuentan con respaldos explícitos ni siquiera en su entorno más próximo. Al silencio de Hugo Moyano, hasta ahora, debe sumarse que quienes lo rodean advierten que el líder prefiere mantener la cautela y evitar hasta último momento ir a un paro nacional contra un Gobierno que todavía no cumplió un año de mandato y al que implícitamente respaldó durante la campaña.

En tanto, Pablo Moyano reforzó sus dichos y agregó que "hay gremios que están pidiendo reapertura de paritarias", al tiempo que sostuvo que "el Gobierno ha sido muy vivo, enfocó el reclamo en un bono" y eludió así los otros planteos, tanto en paritarias como sobre tarifas, Ganancias, y aumentos extraordinarios para jubilados y planes sociales. De acuerdo a los últimos cruces, el debate quedó entablado entre la idea de la CGT de un bono generalizado para activos, pasivos y beneficiarios sociales, y el Gobierno que a través de varios funcionarios dio a entender que dispondrá de un plus sólo para los más desprotegidos.

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