3 de abril 2012 - 17:32

Moyano prepara un masivo acto opositor por Día del Trabajador

• Espera llevar más de 200 mil personas a la Plaza de Mayo para fortalecer reclamos y su plan reeleccionista

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Hugo Moyano decidió darle pelea al Gobierno en el terreno que mejor conoce: la calle. Comenzó a organizar un acto multitudinario por el 1 de Mayo, en conmemoración por el Día del Trabajador, en el que prevé reunir a más de 200 mil personas para mostrar fortaleza ante Cristina de Kirchner y posicionar las demandas sindicales no atendidas por el Ejecutivo. Hasta ahora, sus colaboradores prevén que la convocatoria será en la Plaza de Mayo, adonde Moyano días atrás prometió volver y pasar «mucho tiempo» si los reclamos no eran escuchados. La fecha más firme para el acto es el viernes 27 de abril, en vista de que el martes 1 de Mayo será no laborable y de que el día anterior será feriado puente.

Para esa misma fecha, el Movimiento Evita, de Emilio Pérsico, realizará un acto en el estadio de Vélez, donde prometió que la presidente Cristina de Kirchner será la principal oradora.

La convocatoria tendrá la particularidad de incluir, además de los gremios de la CGT, a los de la CTA disidente, que lidera Pablo Micheli, y a los de la CGT Azul y Blanca, que encabeza Luis Barrionuevo. En el caso del gastronómico será la puesta en acción del acuerdo al que arribaron ambos dirigentes para apoyar la reelección de Moyano al frente de la CGT en el congreso del 12 de julio, tal como anticipó Ámbito Financiero. Cerca del camionero arriesgan incluso la eventual participación de organizaciones sociales afines al jefe sindical.

Más allá de la fecha y la locación, lo único que daban por hecho los aliados de Moyano era que no habrá anuncios concretos de huelgas. Forma parte, como indicó este diario, de la lógica de presionar al Gobierno desde la retórica y no forzar una medida de fuerza de la que no habría vuelta atrás, cuando parece allanado el camino para la reelección del camionero al frente de la CGT. Después del 12 de julio, en esa línea, el dirigente quedaría liberado de manos para confrontar al Ejecutivo desde la acción directa.

El acto será la contracara del que realizó Moyano el año pasado en la avenida 9 de Julio y Belgrano. También masivo, en aquella ocasión estuvo presente medio Gabinete nacional: Aníbal Fernández, Julio De Vido, Amado Boudou, Florencio Randazzo y Carlos Tomada, entre otros funcionarios, y el gobernador bonaerense, Daniel Scioli. Cristina de Kirchner se bajó a último momento pero envió un mensaje por escrito. En aquella ocasión, cuando la jefa de Estado no había dado a conocer su decisión de pelear por la reelección, el camionero hizo un enfático pedido en esa línea y prometió apoyarla.

Desde entonces, la relación entre el jefe de la CGT y la Casa Rosada no hizo más que agrietarse. El sindicalismo fue ignorado en el armado de listas de candidatos para las elecciones de octubre pasado; el diálogo se cortó por completo; fueron barridos los hombres del camionero en los organismos oficiales encargados de distribuir fondos entre las obras sociales, y se reactivaron algunas causas judiciales que amenazan con salpicar al dirigente.

Las previsiones para el acto por el 1 de Mayo giran en torno del rosario de demandas enunciadas una y otra vez en las últimas semanas: modificación del Impuesto a las Ganancias; incremento de fondos para las obras sociales; suba y universalización de las asignaciones familiares; aplicación del 82% móvil para las jubilaciones, y negociaciones salariales libres de cualquier techo sugerido por el Ejecutivo.

Una vez oficializada la fecha del mitin, Moyano y sus colaboradores esperarán alguna señal conciliatoria por parte del Gobierno que les permita darle un tono menos confrontativo a la convocatoria. Algo que parece improbable en vista de la poca predisposición del oficialismo a entregarle conquistas al camionero que, además, implicarán necesariamente erogaciones para un fisco cada vez más reticente.

Los organizadores del acto prevén un palco con espacio para la plana mayor de la CGT, pero también para sectores disidentes. De hecho, estiman que será la exposición pública de la alianza con la que Moyano prevé hacerse reelegir el 12 de julio en el congreso de la central obrera. El gastronómico Barrionuevo, que como parte de su nuevo acuerdo con el camionero le había exigido medidas en contra del Gobierno, prometió aportar columnas del medio centenar de gremios que le responden. Y lo mismo le pedirán al estatal Micheli, que desde la CTA disidente invitó en numerosas ocasiones a Moyano a manifestarse en las calles en contra del criterio oficial de «sintonía fina».

Otro dirigente cuya asistencia dan por descontada es Gerónimo Venegas, del sindicato de peones rurales, que el fin de semana confirmó que pondrá los 200 congresales de su gremio (el 10% del total de los que votarán el 12 de julio) al servicio de la reelección del actual jefe de la CGT. Aunque estuvieron enfrentados en las últimas elecciones -Venegas fue uno de los puntales de la campaña presidencial de Eduardo Duhalde- la amistad entre ambos no llegó a resentirse, y la profundización del conflicto de Moyano con el Gobierno terminó por unirlos.

Se trata de una foto que apunta a incomodar al Gobierno: la de una CGT de neto corte opositor, con la alianza renovada entre el camionero y el gastronómico y los aportes de un sector de la CTA y hasta de agrupaciones de expiqueteros, con gran poder de movilización y eventual daño económico. En contraposición a la candidatura del metalúrgico Antonio Caló, que junto a su colega del sindicato de mecánicos (SMATA), Ricardo Pignanelli, y con el respaldo de dirigentes dialoguistas como Andrés Rodríguez (estatales de UPCN) busca mostrarse como un posible secretario general de la CGT de perfil industrialista en alianza con el Ejecutivo.

Dejá tu comentario