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Muerte, detenciones y censura enlodan aún más al PC chino
Bo Xilai, jefe del Partido en Chongqing, un influyente político que resistía las reformas capitalistas, estaría arrestado. Con él, comenzó a caer dramáticamente su entorno. El empresario británico Neil Heywood (derecha) apareció muerto a causa de lo que el régimen calificó como «consumo excesivo de alcohol».
El escándalo en la cúpula del Partido Comunista de China cada vez tiene más resonancia. Con las hasta ahora mayores restricciones en los debates que se desarrollan en internet, la censura china intenta desde el fin de semana aplacar los rumores de golpe de Estado y las especulaciones sobre las fisuras en la cúpula de gobierno.
Muchos de los 200 millones de usuarios de Weibo, el servicio de mensajes cortos similar a Twitter, estaban escandalizados. Mientras, algunos observadores consideran que esta acción concentrada es sobre todo una señal de que la cúpula del partido, tras un largo tira y afloja, ha conseguido una postura unánime sobre cómo proceder.
Las investigaciones sobre el increíble thriller político en torno al destacado político Bo Xilai, apartado de la cúpula hace dos semanas, se han ampliado.
La misteriosa muerte de un asesor empresarial británico que tenía una relación estrecha con la familia de Bo ha levantado nuevas sospechas. Al parecer, Neil Heywood temía por su seguridad después de haber roto con la esposa de Bo Xilai, informa el diario estadounidense The Wall Street Journal.
El británico de 41 años fue hallado muerto en una habitación de hotel en Chongqing. La Policía certificó «consumo excesivo de alcohol» y lo incineró sin realizar autopsia alguna. El Ministerio de Asuntos Exteriores británico pidió una investigación más a fondo.
Bo Xilai, el destituido jefe del Partido en Chongqing, y su esposa, Gu Kailai, se encuentran al parecer bajo arresto domiciliario en Pekín. Bo es hijo del veterano de la Revolución Bo Yibo, quien en su momento formó parte de los «ocho inmortales», la élite del poder comunista.
La destitución del carismático político, al que se lo conoce como «principito» por ser hijo de la alta cuna comunista, ha desatado fuertes tensiones en la cúpula, ya que con el cambio de generación previsto para dentro de medio año tendría que haber entrado en el máximo gremio de poder, el Comité Permanente del Buró Político.
Al menos un miembro del Comité Permanente ha mostrado su desacuerdo: se trata del poderoso Zhou Yongkang, quien está al frente del aparato de seguridad. Los analistas creen que este inusual disentimiento y los buenos contactos de Bo Xilai con los militares podrían haber desatado los rumores de golpe de Estado. «Es una idea estrafalaria que sólo puede rivalizar con las mejores producciones de Hollywood», comentó un miembro de la influyente familia china sobre las nuevas revelaciones.
El detonante de todo este thriller fue el exjefe de la Policía de Chongqing, Wang Lijun, quien a principios de febrero pidió ir al consulado británico para conversar y finalmente no se presentó. En lugar de ello, el conocido como «superpolicía» y como correligionario del jefe del Partido de Chongqing, apareció el 6 de febrero en el consultado estadounidense de Chegdu, ubicado a 300 kilómetros de Chongqing, porque temía por su propia vida.
El exjefe de Policía admitió que había informado a Bo Xilai de la sospecha de que el británico había sido envenenado, informó The Wall Street Journal. Al parecer, también otras informaciones no confirmadas indican que una posible implicación de la esposa de Bo en la muerte de Heywood habría conducido a las desavenencias entre ambos compañeros.
El jefe de la Policía presentó materiales para poder negociar una salida segura a Estados Unidos, pero Estados Unidos no le dio asilo y un día después se entregó a la central del Partido.
Nada está demostrado, pero la falta de información no hace más que avivar las especulaciones. También el dudoso papel del británico suscita muchas preguntas. Heywood conoció a la familia en los años 90, cuando Bo Xilai todavía era alcalde de la ciudad portuaria de Dalian.
A través de los contactos, Heywood ayudó a Guagua, hijo de Bo, a entrar en Harrow, la escuela británica de élite, donde otros niños son registrados para poder entrar nada más nacer. El asesor empresarial estaba casado con una china, tenía dos hijos y vivía antes de morir en Pekín.
Como consejero de empresas extranjeras, Heywood arreglaba encuentros con Bo Xilai, quien entre 2004 y 2007 fue también ministro de Comercio. Existen vagas sospechas de que él ayudase a la familia a esconder parte de su patrimonio en el extranjero.
El británico, actuando como asesor empresarial, recogía información muy específica sobre empresas chinas. Y un detalle interesante: Heywood trabajaba también para la empresa británica Hakluyt, especializada en la Business Intelligence (inteligencia empresarial) y que fue fundada por exagentes del servicio secreto británico para el extranjero, el MI6.
Agencia DPA


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