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Muestran ventajas comparativas en genética local
Ante esos resultados, el presidente de la entidad, Daniel Biga, dijo que con biotecnología se puede competir.
En una superficie de siete hectáreas en la localidad de Junín, en la provincia de Buenos Aires, se comprobó la diversidad de variedades e híbridos de punta que tiene ACA.
Biga, productor de la zona cordobesa de Marcos Juárez y titular de ACA, destacó la importancia de los avances en biotecnología. «Estamos muy convencidos de que la investigación biotecnológica es el camino que hay por delante», aseveró el directivo.
ACA desarrolla investigación propia y mantiene una alianza estratégica con Monsanto en la que trabaja con «todos los eventos conocidos mundialmente» en transgénicos.
«También hemos logrado avances en trabajos, en el área de salinidad, resistencia a sequía, soja BT (resistente a los insectos lepidópteros)», explicó.
Biga señaló que exploran en esos «adelantos porque el que no tiene incorporada esa tecnología en el mercado no encontrará espacio para comercializar insumos y, a su vez, el productor deberá adoptarla para ser competitivo en el futuro».
Al hablar de «productor», el titular de ACA se refirió tanto a los grandes como a los pequeños y medianos.
Con respecto a la Ley de Semillas, aclaró que existe un anteproyecto legislativo para solucionar la disputa por los royalty (pago de tecnología). «Estamos convencidos de que la tecnología hay que pagarla; lo que se va a pelear es cuánto», dijo.
Para Biga, «está equivocado quien no comprendió que hoy sin la aplicación de la biotecnología es imposible tener ventajas».
En el campo de Junín se vieron resultados cuantitativos de maíces en rindes y en costos, porque con las variedades resistentes es más fácil producir.
Las exigencias productivas y el cambio climático llevan a la búsqueda de variedades nuevas de maíz, sorgo y soja con resultados comprobables en cosecha.
La División de Insumos de ACA estudia incursionar en los fertilizantes foliares (sobre las hojas) como complemento de la «fertilización de base».
El presidente de ACA estimó para la presente campaña 2009-2010 un rendimiento promedio de siete a ocho mil kilos por hectárea en la zona núcleo productiva.
Mientras que el ingeniero agrónomo, Alfredo González, disertante y quien condujo la recorrida por los lotes de maíz, dijo que «los maíces que están en crecimiento, sembrados el 13 de octubre, con una fertilización de base de 100 kilogramos de monoamónico (fosforado) y 200 de úrea rendirán unos 12 mil kilos por hectárea».
También habló de los nuevos híbridos, que en algunos casos como el 472 superó rindes de 20 mil kilos por hectárea (200 quintales), en Manfredi, Córdoba.
Las variedades desarrolladas en Junín tienen mayor sanidad que otras y resistencia a roya (hongo) y al «mal de Río Cuarto».
La Asociación de Cooperativas continúa con el programa de contratos a productores para que siembren maíz flint (colorado) con un sobreprecio de 10 a 18 dólares por tonelada, con destino exportable a Europa.
En los lotes de soja se observaron materiales como las S 360 y 380 de «muy buen potencial de rinde y excelente sanidad», según los técnicos.


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