20 de octubre 2009 - 00:00

Mujica teme un ballottage y seduce al voto moderado

El candidato presidencial del Frente Amplio, José Mujica, logró ayer la foto que buscó durante todo el último tramo de la campaña. Al mostrarse con el presidente Tabaré Vázquez, intenta demostrar que las diferencias entre ambos están superadas y beneficiarse de la elevada popularidad del mandatario socialista.
El candidato presidencial del Frente Amplio, José Mujica, logró ayer la foto que buscó durante todo el último tramo de la campaña. Al mostrarse con el presidente Tabaré Vázquez, intenta demostrar que las diferencias entre ambos están superadas y beneficiarse de la elevada popularidad del mandatario socialista.
Montevideo - El electorado uruguayo se encuentra partido virtualmente en dos mitades entre el centroizquierda, aglutinada en el Frente Amplio, y los partidos históricos Nacional (Blanco) y Colorado, de cara a las elecciones del domingo próximo. Si el candidato oficialista, José «Pepe» Mujica, no obtiene la mayoría absoluta, se enfrentaría en una segunda vuelta el 29 de noviembre con el ex presidente Luis Alberto Lacalle, del ala liberal del Partido Nacional.

La principal tarea del ex tupamaro es conseguir el apoyo del electorado moderado, que engrosa la popularidad del presidente Tabaré Vázquez, actualmente en un 60%. Como parte de ese esfuerzo, Mujica deslizó ayer que incluso hasta buscaría acuerdos con los colorados, que sumarían entre el 10% y el 15% de los votos.

«Yo creo que el próximo Gobierno tiene que proponerse lograr el máximo de acuerdos posibles», afirmó Mujica, en un fuerte golpe de timón y ante el escenario cada vez más inevitable de esa segunda ronda electoral.

«No sé si esos acuerdos pueden llegar a un nivel de coalición con participación en el gabinete de ministros, pero puede haber un nivel menor de acuerdos puntuales con respecto a determinados temas», indicó.

En efecto, no fue la primera vez que deslizó la posibilidad de integrar otras facciones dentro de un posible Gobierno encabezado por él. Semanas atrás, el candidato izquierdista deslizó que en caso de ganar las elecciones nombraría a alguien «de derecha» al frente del Ministerio de Economía.

Entre las personalidades de corte moderado que se barajan se encuentra Fernando Lorenzo, ex jefe de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía cuando Danilo Astori se desempeñaba como líder de la cartera.

En otro gesto a los votantes de centro, Mujica se metió con uno de los temas clásicos de su principal contrincante, y admitió que el actual Gobierno no pudo hacer frente al problema de la inseguridad. «No nos dio la nafta» para solucionarlo, comentó Mujica en una entrevista con radio El Espectador.

«Un policía de segunda ganaba 4.500 pesos (u$s 217), cuando nosotros llegamos. Ahora está ganado 11.000 pesos (u$s 531), no está tocando el cielo con las manos, pero cómo íbamos a tener una seguridad de primera pagando 4.500 pesos», dijo.

La seguridad pública es una de las principales críticas de Lacalle, quien en su campaña reiteró que en caso de volver al gobierno «se acabó el recreo» y que pondrá «mano dura» en la lucha contra la delincuencia.

Las declaraciones de Mujica también fueron acompañadas por hechos. Mujica recibió un fuerte espaldarazo ayer cuando se encontró en una ceremonia pública con Vázquez y ambos se abrazaron durante unos breves segundos, en un gesto reclamado por todas las corrientes del partido desde el inicio de la campaña.

Sobre la posibilidad de pactos poselectorales, el líder del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, señaló ayer que aún es pronto para adelantar eventuales alianzas.

Alianzas

«Nosotros siempre hemos actuado con responsabilidad hacia el país y vamos a volver a hacerlo estemos donde estemos. Me parece que de esas cosas (eventual futuro acuerdo) hay que hablar después de la elección, no antes», apuntó.

«Vamos a actuar siempre poniendo primero al país», agregó el candidato colorado, en declaraciones a medios locales.

Sin embargo, Bordaberry se refería a un eventual acercamiento en caso de una segunda vuelta con el principal partido opositor, el Nacional, con el que antaño los colorados ya integraron varios gobiernos.

«La segunda vuelta, a esta altura, parece el escenario más probable», dijo Ignacio Zuasnabar, director de opinión pública de la consultora Equipos Mori. «Es muy difícil y debería haber un cambio muy brusco para que algún partido supere el 50% en las urnas», agregó. El porcentaje de indecisos ronda un históricamente elevado 10%, y se convierte en el blanco de los candidatos en la recta final de la campaña.

Agencias Reuters y EFE

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