27 de mayo 2014 - 00:00

Mundial vs. clases: por paros, no se justificarán faltas

Durante el Mundial  de Sudráfrica 2010, muchas escuelas optaron por colocar televisores para seguir a la Selección argentina desde las aulas. Este año se repetirá la misma postal.
Durante el Mundial de Sudráfrica 2010, muchas escuelas optaron por colocar televisores para seguir a la Selección argentina desde las aulas. Este año se repetirá la misma postal.
A 15 días del inicio del Mundial de Fútbol de Brasil, las provincias comenzaron a anunciar cómo se pararán las escuelas ante un evento que convoca multitudes y fogonea ausencias masivas de alumnos. Por lo pronto, las primeras definiciones marcan una tendencia: la de directores de colegios con la potestad de decidir si permitirán ver los partidos de la Selección argentina en los establecimientos, aunque sin suspender el dictado de clases -las faltas serán computadas- y con la perspectiva de un abordaje pedagógico.

Por esa senda ya transitan, entre otros distritos, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Corrientes, Tucumán y la Ciudad de Buenos Aires. En esos casos, como en Sudáfrica 2010, patios y aulas podrán volver a poblarse de televisores y pantallas gigantes, aunque tampoco faltarán las radios.

"Cada escuela va a tomar la decisión de qué hacer y cómo trabajarlo", afirmó el ministro de Educación del cordobés José Manuel de la Sota, Walter Grahovac. Pero remarcó que "dar el día, no".

"Una cosa es aprovechar un evento cultural que no está en la currícula para que distintas perspectivas trabajen la temática y, en ese marco, se pueda ver el partido; pero esto no implica suspensión del día de clases", enfatizó.

En sintonía, tampoco habrá asueto en la Ciudad de Buenos Aires. Según fuentes de la cartera de Educación, cada escuela será la encargada de liderar pedagógicamente su proyecto durante el Mundial, de manera que "sea un motivo para celebrar y enseñar los valores del deporte, el juego limpio, las reglas claras y el respeto por las normas".

Hay, sin embargo, matices: en San Juan, el Gobierno de José Luis Gioja anunció ayer que permitirá la modificación del horario de entrada y salida en las escuelas y en la administración pública para facilitar que alumnos y trabajadores pueden ver el partido, y evitar así ausencias masivas.

La medida alcanza en principio a la contienda entre Argentina y Nigeria del miércoles 25, a las 13. Ese día, las actividades finalizarán a las 12.30 y el turno vespertino arrancará a las 15.30. En cambio, descartaron la posibilidad de colocar televisores en las escuelas porque -alegaron- las últimas experiencias no fueron buenas.

Más allá de la pasión que genera, el tema se vuelve especialmente espinoso en los distritos más golpeados por los paros docentes que azotaron este año al ciclo lectivo y que conspiran contra la pretensión de garantizar los 190 días de clase anuales.

Ese lote está integrado, por caso, por la provincia de Buenos Aires, donde el retorno a las aulas se vio opacado por una grilla de huelgas que vació los colegios durante 17 días. Alcanzado finalmente el acuerdo salarial, el Gobierno de Daniel Scioli y los gremios definieron un esquema de recuperación de contenidos basado en el aprovechamiento intensivo de las horas de clase, que tuvo su prueba de fuego el viernes con el acto del 25 de Mayo, cuando la jornada escolar sólo se interrumpió para desarrollar la ceremonia.

Por eso, si bien ayer fuentes gubernamentales aseguraron a este diario que la decisión final en torno al Mundial aún está en estudio, la posibilidad de habilitar una suspensión de clases cuando juegue la Selección está descartada.

En rigor, para todos el dilema inicial está puesto en el miércoles 25 de junio, día en que la Selección que comanda Alejandro Sabella enfrentará, a las 13, a su par de Nigeria. En cambio, con los otros dos integrantes del Grupo F, Bosnia e Irán, se enfrentará en horario extraescolar: el domingo 15 de junio a las 19 y el sábado 21 de junio a las 13, respectivamente. Pero si Argentina logra hacer sentir su poderío futbolístico y avanza hacia los octavos de final, volverá a colarse en el horario escolar, ya sea el lunes 30 de junio o el martes 1 de julio, a las 13.

Un escenario similar se vivirá si Lionel Messi y compañía se meten en los cuartos de final y si les toca disputar un partido el viernes 4 de julio a las 13, aunque también podía corresponderle jugar en ese caso el sábado 5, a la misma hora. Si la Selección sorprende y accede a las semifinales, encontrará a muchos alumnos saliendo de los establecimientos escolares: deberá jugar el martes 8 de julio o el miércoles 9, a las 17. En tanto, la gran definición por los primeros cuatro puestos -y por ende, la despedida del Mundial- quedará lejos de las escuelas, el sábado 12 y el domingo 13.

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