21 de noviembre 2017 - 00:00

Murió Charles Manson, el asesino que llenó de sangre el “flower power”

Tenía 83 años y permaneció casi medio siglo en prisión acusado de ser el cerebro de una secta que en 1969 cometió una serie de crímenes.

Roman Polanski. La vida del cineasta fue marcada de lleno por Manson (der.), quien ideó el asesinato de la actriz Sharon Tate, embarazada de ocho meses del ya exitoso director.
Roman Polanski. La vida del cineasta fue marcada de lleno por Manson (der.), quien ideó el asesinato de la actriz Sharon Tate, embarazada de ocho meses del ya exitoso director.
Anciano, enfermo, con una esvástica grabada en el entrecejo y sin haber dado jamás la más mínima señal de arrepentimiento por su aberrante salvajismo, murió ayer a los 83 años el norteamericano Charles Manson, uno de los criminales más famosos del siglo XX y que marcó de sangre la década del hippismo conocida como del "flower power" .

El deceso de Manson se produjo en un hospital de California, Estados Unidos, informó la hermana de una de sus víctimas al portal TMZ, que se especializa en cubrir al detalle la vida de los famosos. Manson cumplía cadena perpetua en la prisión estatal de Corcoran (California) por los crímenes cometidos en 1969 por los miembros de la secta que lideraba, denominada la masacre de Bel Air.

Su víctima más resonante fue la actriz Sharon Tate, que estaba a punto de dar a luz su primer hijo, fruto de su relación con el famoso director de cine Roman Polanski.

Según autoridades penitenciarias, Manson, que sumaba centenares de sanciones por mal comportamiento en la cárcel, murió por causas naturales. El asesino en serie falleció en un hospital de la localidad de Bakersfield, explicó Debra Tate, hermana de Sharon Tate, a TMZ luego de recibir una llamada telefónica de oficiales de la prisión donde permanecía encerrado, condenado desde 1971 por su papel en la secta y planificación de los asesinatos perpetrados por sus seguidores.



Manson estremeció a Estados Unidos en agosto de 1969 con una sangrienta espiral de violencia en la que él y sus secuaces de la secta, conocidos como "la familia Manson", asesinaron a siete personas para provocar una guerra racial y marcó la contracultura de los años 60 y el movimiento hippie.

Manson no estuvo en el lugar de los hechos, pero tras un largo y mediático juicio fue condenado por ser el cerebro de los asesinatos.

Aquellos crímenes conmocionaron a la sociedad estadounidense y repercutieron mundialmente al grado de marcar de forma simbólica un punto y aparte en la contracultura de los años 60 y el movimiento hippie. Los asesinos utilizaron la sangre de sus víctimas para escribir mensajes en las paredes, mientras seguían las instrucciones que creían escuchar en la canción "Helter Skelter", de Los Beatles.

Manson fue sentenciado a morir en la cámara de gas en 1971, pero la pena capital fue conmutada a cadena perpetua después de que los tribunales declararan inconstitucional castigar con la muerte a los reclusos en el estado de California. Tras siete años en prisión fue declarado elegible para obtener la libertad condicional, pero le fue repetidamente denegada debido a que las autoridades concluyeron que aún era un preso muy peligroso.

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