25 de abril 2011 - 00:00

Murió Marie-France Pisier, refinada musa del cine frnacés

Marie-France Pisier debutó con Truffaut en «El amor a los 20 años», y su carrera se extendió por más de tres décadas.
Marie-France Pisier debutó con Truffaut en «El amor a los 20 años», y su carrera se extendió por más de tres décadas.
Marie-France Pisier fue una de las actrices más distinguidas en el cine francés de los años 80 y 90. Su presencia en pantalla era sinónimo automático de elegancia y refinamiento, nunca de artificioso «glamour». Su retrato de Coco Chanel fue el más exquisito de los tantos que se llevaron al cine, al igual que el de la sombría pero enérgica Charlotte Brontë que compuso en «Las hermanas Brontë» de André Techiné a fines de la década del 70.

Pisier, de 66 años, murió durante la madrugada de ayer en su domicilio de Saint-Cyr-sur-Mer, sudeste de Francia, Su cuerpo fue encontrado en la piscina de su residencia por su marido, según la fiscalía de Toulon, que abrió una investigación «para determinar las causas de la muerte», aunque precisó que no se trata de una «investigación criminal». Sus restos no presentaban signo alguno de violencia y los primeros indicios tampoco hacen sospechar que la actriz estuviera atravesando un período depresivo, ya que «tenía proyectos profesionales y había confirmado su presencia en el homenaje que se le hará a Jean-Paul Belmondo (con quien trabajó en varias películas) en mayo en el Festival de Cannes», según precisó una fuente próxima a la investigación. Se sabía, sin embargo, que padecía un cáncer diagnosticado hace algún tiempo.

Nacida en 1944 en Dalat, Vietnam, de padres franceses diplomáticos, inició su carrera en 1961 gracias a François Truffaut, que la vio en una foto de familia en una calle de Niza. Marie-France actuaba por entonces en un grupo de teatro aficionado. Truffaut buscaba una adolescente como compañera de Jean-Pierre Léaud, en su paple de Antoine Doisnel, en «Antoine y Colette», una de las historias de «El amor a los veinte años» que continuaba la saga iniciada en «Los 400 golpes». Su compromiso con esa historia se prolongaría hasta 1979, cuando ella interpretó el personaje de Colette en «El amor en fuga», la última aventura de Doisnel, coescrita por la actriz.

Después de varias películas de género con Robert Hossein, se convirtió en una de las jóvenes musas del cine francés en películas de Robbe-Grillet, Luis Buñuel, Jacques Rivette y, sobre todo, de André Téchiné. Gracias a este último, que la dirigió en la citada «Las hermanas Brontë» junto con Isabelle Adjani e Isabelle Huppert, obtuvo dos veces el César -el Oscar francés- a la mejor actriz secundaria por «Souvenirs den France» en 1976 y «Barocco» en 1977.

En 1976, año de su consagración, los César también la recompensaron por su papel en «Cousin, cousine» («Primo, prima») de Jean-Charles Tacchella, crónica sentimental cuyo éxito en Estados Unidos, donde se realizó un remake, le permitió aparecer, aunque sin demasiada fortuna, en Hollywood («The Other Side Of Midnight»).

Marie-France Pisier también participó en varios éxitos populares. Fue, sobre todo, la coprotagonista de Jean-Paul Belmondo en «Las des as» en 1982 y una productora cínica en «Le Prix du danger». Alejada de las cámaras en los años 90, sin embargo, interpretó uno de sus más bellos papeles, el de una burguesa deseosa de tener hijos, en «Marion» de Manuel Poirier en 1996. También interpretó a George Sand en «La Note bleue», y a la Señora Verdurin en «Le Temps retrouvé» («El tiempo recobrado») de Raúl Ruiz, sobre la obra de Marcel Proust.

En sus dos incursiones como directora, eligió su historia familiar: una infancia en Nueva Caledonia («Le Bal du gouverneur», adaptación de una de sus novelas en 1990) y la muerte de sus padres, que se suicidaron de manera muy trágica («Comme un avion» en 2002). En 2006, eligió actuar para jóvenes autores como Ferreira Barbosa y Christophe Honoré, y apareció en la película «Dans Paris».